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Puedes hacer tu mejor intento y fracasar, pero aún aprendes: perspectivas del Periodista de Investigación del Año en África

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En la noche del 31 de octubre de 2024, durante la ceremonia de premiación de la Conferencia Africana de Periodismo Investigativo, el periodista de datos e investigación Balshe Musinguzi, un corresponsal para The Africa Report, fue nombrado Periodista de Investigación del Año en África por una “profunda e impactante” investigación sobre el contrabando de maderas duras preciosas congolesas a través de África oriental.

Los jueces alabaron cómo su serie mezcló “una excelente investigación en el terreno, persistencia y coraje en una zona peligrosa de nuestro continente, y reportajes profundos”.

Al narrar su historia de vida, Musinguzi explicó cómo había crecido en el occidente rural de Uganda, y cómo tuvo la fortuna de ir a la escuela, lo cual su madre nunca pudo hacer.

Musinguzi confesó que uno de sus talones de Aquiles fueron las matemáticas, una materia por la que no sentía ninguna pasión cuando niño. Sin embargo, se tomó muy seriamente las demás áreas de estudio y más adelante en su vida pudo volver a las matemáticas desde otra perspectiva. Como periodista, Musinguzi se enamoró de los números, al punto que obtuvo una maestría en periodismo de datos en la Escuela de Periodismo de Columbia, en los Estados Unidos.

Durante las elecciones generales de 2021 en Uganda, dirigió a un equipo de periodistas en Uganda Radio Network, que se apoyaron en los datos electorales para producir una serie de historias impulsadas por datos y análisis. Internacionalmente, su trabajo se ha publicado en The New York Times, Rest of World, Pulitzer Center, The Africa Report y otras publicaciones. Sin embargo, su trabajo en tráfico de maderas duras fue lo que le ganó renombre mundial, así como su compromiso con descubrir las personas y las compañías tras esta extensa actividad criminal, que cruza fronteras y genera descomunales daños ambientales.

A casi un año de esa brillante noche de premiación, GIJN habló con Musinguzi sobre las herramientas, técnicas, fuentes de inspiración y lecciones de las salas de redacción que impulsan su periodismo.

GIJN: De las investigaciones en las que has trabajado, ¿cuál es tu favorita y por qué?

Blanshe Musinguzi: Mi investigación sobre el tráfico de maderas desde República Democrática del Congo ha sido la mejor… y no sólo porque recibió un premio, sino por las muchas cosas que aprendí mientras la hacía. Aprendí cómo usar la tecnología, como las imágenes satelitales de Google Earth Pro y algunas Apps simples para crear rutas de movimiento. Una de ellas se llama Wikiloc. Puedes encenderla, luego moverte hasta un cierto punto, y creará esa ruta para ti. Después descargas la ruta y la visualizas en un mapa. Hay muchas Apps de GPS y puedes encontrarlas en todas partes… pero tuve que ser específico y buscar Apps que funcionan cuando no estaba en línea, porque si salía de la capital de Uganda, Kampala, hacia las zonas rurales, estaba en lugares que no tienen internet. Así que viajaba para capturar mucha información, muchos puntos, y luego regresaba a Kampala para ponerlo todo en un mapa y me decía, “si observo Google Earth, ¿qué es este lugar?, ¿cómo se ve?, ¿cómo ha cambiado durante los últimos cinco años?” La otra herramienta que usamos fue Mapbox, aunque en este caso no fui yo el que la empleó, sino mi editor en el Pulitzer Center. Con Mapbox diseñó un mapa interactivo, que simplificaba mi historia en un formato de 45 segundos. Muestra que la madera va de un lugar a otro, llega a un pueblo cerca a la frontera con Kenia, cruza la frontera y termina en Nairobi.

La principal lección que aprendí de esta investigación es cómo escribir. No vas a escribir 1.000 palabras, sino 4.000. ¿Así que, cómo organizas 4.000 palabras en cuatro historias que se conectan?… Aprendí mucho de cómo organizar la información. ¿Dónde pones la información? Si tienes dos conjuntos fuertes de evidencias o tres conjuntos fuertes de evidencia, ¿los pones los tres en un borrador? La respuesta es que no. Pones uno en un borrador, pones el segundo en otro borrador y pones el tercero en otro borrador, para que las personas encuentren algo nuevo en cada uno.

También me enseñó una lección sobre el fracaso. Puedes dar lo mejor de ti y aún así fracasar. Debes aceptarlo. Si diste tu mejor esfuerzo, aprécialo desde el fondo de tu corazón y dite a ti mismo: “Lo intenté, pero esta vez fracasé. Puedo usar en otros proyectos las lecciones que aprendí de este proyecto fracasado”. Si bien mi investigación nunca fracasó, hay cosas que no logré obtener, así que debía cambiar mis ángulos. Cambiaba cómo obtenía mis fuentes, cambiaba cómo me presentaba a las personas, etcétera.

La profunda investigación de Blanshe Musinguzi en torno al tráfico de madera dura le ayudó a recibir el reconocimiento de Periodista de Investigación del Año en África, en AIJC2024. Imagen: Toma de pantalla, The Africa Report

GIJN: Hablando de retos y fracasos, ¿cuáles son los retos más grandes en términos de periodismo de investigación en tu país y en tu región?

BM: Creo que tenemos cientos, cuando no miles de retos que enfrentamos en mi país y en mi región. El primero diría que es el entrenamiento. Las personas carecen de las habilidades para realizar una investigación. Los investigadores requieren de habilidades para llegar a fuentes. Tenemos la tecnología, pero ¿cómo la usas en una investigación? ¿Tienes la mentalidad adecuada para hacer una investigación, incluyendo el seguimiento constante que exige? En nuestras salas de redacción, si un editor te pide hacer una investigación dice: “¿Puedes hacerla en una semana?” Si te da más de una semana dice, “¿puedes hacerla en dos o tres semanas?” Y te das cuenta de que es completamente imposible, porque necesitas seis meses y no los tienes. Además, no tienes los recursos para hacer una buena investigación. Esos serían mis principales retos.

También creo que la actual generación de periodistas no está interesada en el periodismo de investigación, porque no comienza con hacer esa gran historia, sino con acertar en pequeñas cosas. Si escribes sobre una compañía, ¿has ido a los registros de empresas a obtener los documentos para saber quiénes son los dueños reales de esa compañía y cómo ha evolucionado? He visto a muchas personas cometer errores en sus reportajes. Alguien te dice: “esta persona es dueña de la compañía”. Sin embargo, los documentos en los registros de compañías dicen algo completamente diferente. Es fácil obtener los documentos, sólo pagas unos 25.000 chelines ugandeses, que son menos de 10 dólares. Así que es necesario aprender cómo acertar en esos pequeños detalles, aprender cómo hacer las preguntas adecuadas. Esto es lo que lleva a una persona a ser un buen periodista.

GIJN: ¿Cuál ha sido el reto más grande que has enfrentado personalmente como periodista de investigación?

BM: Comentaré sobre un aspecto de mi personalidad. No soy una persona paciente, pero las investigaciones toman tiempo, mucho tiempo. Así que, ¿puedes dedicarles ese tiempo? Siempre quiero comenzar y terminar las cosas en un cierto lapso y luego pasar a otra cosa. Así que tiendo a decirme, “quiero terminar esto en seis meses”, y luego toma un año. Me frustra y me digo: “¿por qué no terminé esto en seis meses?” Luego, incluso cuando reconozco que es por factores que estuvieron por fuera de mi control, me frustro y a veces me desmoralizo. Así soy como persona. Es mi carácter y tengo que aprender cómo superarlo, porque es un trabajo que exige mucha paciencia.

En términos de retos externos, diría que acceder a información es el más grande, porque la información es lo que te da pistas. De allí sacas las propuestas para historias, de allí salen muchas cosas. La información es muy escasa. Además, las personas que tienen la información no quieren revelarla. La gente tiene excusas muy débiles para no dar a los periodistas datos que deberían ser públicos.

GIJN: ¿Cuál es el mejor consejo para hacer entrevistas que puedes compartir con otros periodistas?

BM: Para el periodismo de investigación, creo que sería no dejar que ciertas personas sepan lo que estás haciendo, a no ser que estés en las etapas finales. Cuando hago una entrevista, preguntaré 10 o 15 preguntas, pero sólo me interesan tres. Comienzo hablando con personas desde su zona de confort y luego entro a la conversación. Media hora después, saco una pregunta que me interesa. Esa táctica me ha funcionado. A no ser que esté en las últimas etapas de mi proyecto, cuando debo hacer preguntas directas, generalmente trato de no hacerlas. Sin embargo, me he dado cuenta de que entre más me conoce la gente, incluso si comienzo por preguntas dulces y fáciles, tratan de esquivarte.

GIJN: ¿En tus investigaciones cuál es tu herramienta, base de datos o app favorita?

BM: Una base de datos que me resulta muy útil es Volza, una base de datos comercial. Es la única en la que puedes encontrar información de comercio entre países que incluyen la mayoría de África oriental. Cuando accedes a Panjiva o cuando vas a Import Genius, o a cualquier otra base de datos grande, te das cuenta de que no tienen esta información. Lo que tienen es: “¿qué está enviando ese país a Europa?, ¿qué está enviando a Estados Unidos?, ¿qué está enviando a Sudamérica?” Sin embargo, solemos encontrar muchas pistas en el comercio entre países. Creo que es una base de datos importante. El problema es que no es abierta y la suscripción es muy costosa.

GIJN: ¿Cuál es el mejor consejo que has recibido en tu carrera y qué consejos puedes darle a alguien que quiere ser periodista de investigación?

BM: Cuando estaba estudiando para mi maestría en la Universidad de Columbia, vi muchos proyectos y buenos trabajos realizados por periodistas de los mejores medios de Estados Unidos, como The New York Times, ProPublica, The Washington Post y The New Yorker. Otras personas que integraban tecnología y periodismo te mostraban el producto perfecto, la investigación perfecta que habían realizado, y la observabas y pensabas: “Wow, wow, esto es bueno. Quiero hacer esto”. Y entonces uno de mis profesores me dijo que hacer eso exige invertir mucho tiempo, pues esos trabajos que presentaban los periodistas invitados, que eran ganadores de Premios Pulitzer, por ejemplo, era lo mejor que habían realizado. Así que el invitado nos mostraba un producto que exigió muchos años de experiencia. No es algo que vas a salir y hacer de inmediato. Puede tomarte más de 10 años desarrollar las habilidades y adquirir la experiencia para llegar a un producto así. He llegado a apreciar que toma mucho tiempo desarrollar las habilidades y la experiencia para hacer buenos proyectos.

A quien aspira a ser periodista de investigación, le digo que primero aprenda a hacer bien lo básico. De hecho, creo que el primer paso del periodismo de investigación es la verificación de datos. Aprende cómo verificar la información. Lo muy pequeño. Si logras eso puedes comenzar a investigar. Aprende cómo usar herramientas digitales porque hoy en día no puedes hacer una investigación sin ellas. Aprende a usar datos en tus investigaciones. He enseñado periodismo de datos tanto en Media Challenge Initiative como en la Universidad de Makerere, en su Departamento de Periodismo y Comunicación, y me he dado cuenta de que la gente tiene una percepción negativa sobre los números. Creen que son difíciles y complicados. Pero yo trabajo con ellos a pesar de haber reprobado todas las clases de matemáticas cuando estaba en la escuela. Ni siquiera pasaba matemáticas en la primaria. En el caso del periodismo de datos es fácil porque los datos ya están allí.

GIJN: ¿Quién es un periodista que admiras y por qué?

BM: Admiro a Abdi Latif Dahir, corresponsal del New York Times para África oriental, porque me introdujo a trabajar con el NYT, y es una redacción donde debes acertar en los hechos y los datos. Aprendí de él lo más básico de cómo hacer reportajes, qué se necesita para ser un buen periodista, cómo entrevistar a las personas, cómo prepararte. Es muy importante prepararte bien para un viaje de reportaje porque necesitas saber con quién vas a hablar antes de ir. Así que aprendí de él todas estas cosas.

GIJN: ¿Cuál es el error más grande que cometiste y qué lecciones aprendiste de él?

BM: Debo volver a una de las cosas que dije antes: ser impaciente. Propondré un proyecto y diré, “puedo completarlo en cuatro o cinco meses”. Así que estructuras los recursos para ese lapso, y te das cuenta de que tardarás ocho o nueve meses. Creo que he cometido más de una vez ese error y no sé por qué sigo cometiéndolo. Probablemente me vuelva a suceder. Sin embargo, creo que estoy aprendido a prepararme mejor porque tienes que hacer bien la etapa previa de reportaje. Si lo haces bien las cosas deberían fluir. Sin embargo, lo cierto es que hay cosas que se escapan a nuestro control. Debo aceptar que esos factores externos siempre estarán allí.

GIJN: ¿Cómo evitas el agotamiento laboral en tu trabajo?

BM: Una de las cosas que hago es guardar mi teléfono y salir a caminar o trotar. Esto ayuda a refrescarme. También dormir intencionalmente, es decir, más que el tiempo que normalmente uso para dormir. Cuando hago una investigación muy larga y comienzo a frustrarme mucho, primero la pongo a un lado y hago una historia pequeña, que venga con la satisfacción intrínseca de que he completado algo. Quieres completar algo más grande, pero si estás fracasando haz algo más pequeño sobre un tema diferente. Luego puedes regresar al proyecto más grande.

GIJN: ¿Qué te frustra del periodismo de investigación o qué esperas que pueda cambiar en el futuro?

BM: Para mí, la falta de colaboraciones o coordinación transfronteriza. No la tenemos en la región de África oriental. Ves a alguien en Kenia haciendo una historia sobre Uganda y la RDC y te preguntas, “¿por qué hizo esta persona la historia de esa manera?”. La historia carece de mucha información o no es correcta. Luego se sientan en Nairobi y quieren hacerla solos, lo cual no está bien. ¿Por qué no buscar a una persona en los otros países que te ayude a verificar la información o con quien puedas trabajar? Y si tienes financiación, pues compartes esa financiación.

Creo que el problema está en el hecho de que no tenemos una plataforma que conecte a los periodistas de investigación en África oriental. Es la única región en la que no existe. No sé por qué. Creo que necesitamos esta plataforma. Así no veamos los beneficios de ella durante el primer año, o el segundo, o el tercero, sino después de cinco o seis años, veremos ideas fuertes que surgen de las conversaciones informales, los chats de WhatsApp, etcétera, y que luego se materializan en buenas historias o proyectos.


Benon Herbert Oluka es editor de África para GIJN y un periodista multimedia de Uganda. Fue mentor para la cohorte 2023/2024 de la African Union Media Fellowship. Su trabajo ha sido reconocido tres veces en el continente africano: en el Premio de Educación Periodística de África Akintola Fatoyinbo de 2008, en un Premio de Periodista Africano del Año CNN-MultiChoice de 2011, y en el Premio Niall FitzGerald para Jóvenes Periodistas Africanos Thomson Reuters de 2011. 

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