Imagen: Cortesía de RSF
Reporteros Sin Fronteras: El Índice Mundial de Libertad de Prensa de 2026 cae a su nivel más bajo en 25 años
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Mientras la comunidad internacional celebró el Día Mundial de la Libertad de Prensa el pasado domingo 3 de mayo, Reporteros Sin Fronteras (RSF) informó que su Índice Mundial de Libertad de Prensa alcanzó su nivel más bajo en 25 años, con más de la mitad de los países del mundo actualmente en las categorías de «difícil» o «muy grave».
Aunque Reporteros Sin Fronteras (RSF) lleva 25 años documentando el auge y la caída de la libertad de prensa a nivel mundial, los hallazgos de este año son «dramáticos», alertó el director ejecutivo de RSF, Christian Mihr, quien explicó una de cada 100 personas en todo el mundo tiene acceso a información procedente de un panorama mediático sólido, diverso y saludable.
Además, la directora editorial de Reporteros Sin Fronteras (RSF), Anne Bocandé, instó a los gobiernos de todo el mundo a ir más allá de meras declaraciones de apoyo a la prensa y al periodismo de investigación. «Ya no basta con enunciar principios: es fundamental adoptar medidas efectivas para proteger a los periodistas, y estas deben considerarse un catalizador del cambio», afirmó en el informe. «Esto comienza por acabar con la criminalización del periodismo: el abuso de las leyes de seguridad nacional, las demandas estratégicas contra la participación pública (SLAPPs por sus siglas en inglés) y la obstrucción sistemática de quienes investigan, denuncian y dan nombres. Los mecanismos de protección actuales son insuficientes; el derecho internacional se está socavando y la impunidad impera. Necesitamos garantías firmes y sanciones significativas. La responsabilidad recae en las democracias y sus ciudadanos. De ellos depende impedir que quienes buscan silenciar a la prensa se opongan. La expansión del autoritarismo no es inevitable».
La organización destaca una “crisis cada vez más profunda” en múltiples indicadores para Estados Unidos, que ha caído al puesto 64 en el Índice, entre Botsuana y Panamá. La libertad de prensa ha disminuido en Estados Unidos durante la última década, pero “el presidente Trump está echando leña al fuego”, señala el informe. Sin embargo, añade que: “El Índice muestra que este declive [en Estados Unidos] es cuantificable y continuo, pero evitable”.
En otras partes de América, países liderados por aliados de Trump también están generando preocupación. El presidente Javier Millei ha presidido un continuo deterioro en la clasificación de Argentina (puesto 98), que bajó 11 puestos el año pasado y ha caído drásticamente 69 puestos desde 2022. De igual manera, bajo el mandato del presidente Nayib Bukele —quien implementó una ley de «agentes extranjeros» que criminaliza de facto la mayor parte del periodismo— la clasificación de libertad de prensa de El Salvador (puesto 143) se ha desplomado 74 puestos desde que asumió el poder en 2019. Ecuador, donde la represión oficial y el crimen organizado amenazan sistemáticamente a la prensa, experimentó la mayor caída anual en la región de América, descendiendo 31 puestos, del 94 en 2025 al 125 este año.
Algunas tendencias regionales que surgieron en años anteriores también se repitieron en el Índice de 2026. Noruega lidera nuevamente a nivel mundial por décimo año consecutivo, seguida por los Países Bajos y Estonia. La Unión Europea y la zona de los Balcanes en general han mantenido el primer lugar a pesar de un deterioro en las condiciones del periodismo. La región de Oriente Medio y Norte de África ahora se encuentra en el último lugar a nivel mundial en libertad de prensa. Sin embargo, Reporteros Sin Fronteras (RSF) señaló que, si bien Siria permanece en un nivel «muy grave», los drásticos cambios políticos en el país han impulsado a Siria a subir 36 puestos —hasta el puesto 141— desde el año pasado, y sus cinco indicadores han mejorado. La inestabilidad política y el conflicto continúan erosionando la libertad de prensa en África, donde la región subsahariana ha experimentado un marcado declive.
También se produjeron algunos movimientos sorprendentemente positivos. Brasil (posición 52) ha subido 58 puestos desde 2022, y el ascenso de Kosovo, que ha escalado 15 posiciones hasta el puesto 84 desde 2025, es un punto brillante en los Balcanes Occidentales, donde la libertad de prensa también se ha deteriorado progresivamente.
