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Notas del periodista: Cómo localizar a personas que no quieren ser encontradas
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Ya sea para investigar a un funcionario corrupto o para desenmascarar al propietario de una empresa fantasma, investigar a una persona a menudo comienza con tan solo un puñado de pistas.
Es posible que encuentres un número de teléfono antiguo, un nombre o una cara en el fondo de una publicación en redes sociales. Recopilar esas pistas y convertirlas en un expediente sobre una persona requiere un enfoque sistemático y forma parte del trabajo de los periodistas de OCCRP, quienes apoyan a los periodistas de toda la red.
Este manual describe los métodos básicos, las bases de datos y las técnicas digitales que nuestro equipo utiliza para localizar a personas que no desean ser encontradas. Independientemente del tipo de historia que estés investigando, estos pasos te ayudarán a crear un perfil de la persona que buscas de forma segura y eficaz.
Antes de comenzar: seguridad básica
Antes de comenzar con la búsqueda digital de personas: configurar medidas de seguridad básicas es fundamental para protegerse.
Recomendamos que nunca investigues a nadie usando tus cuentas personales. En su lugar, crea cuentas de redes sociales creíbles, diseñadas específicamente para tu trabajo. Igualmente importante, siempre usa una red privada virtual (VPN), de preferencia de paga, para encriptar tu actividad y ocultar tu ubicación física.
La mayoría de las principales plataformas de redes sociales utilizan algoritmos automatizados para detectar perfiles falsos. Esto resulta especialmente complicado en plataformas como LinkedIn. Para evitarlo, asegúrate de que tu cuenta falsa tenga una identidad definida y esté activa en la plataforma. Por ejemplo, si tu identidad se llama “Sam Wood”, crea una cuenta de correo electrónico con el mismo nombre. Elige una profesión o aficiones y publica contenido sobre ellas de vez en cuando, como lo haría una persona real.
Si decides ignorar este consejo y navegar de forma privada desde tus propias redes sociales, el algoritmo aún podría sugerir tu cuenta privada como una conexión con la persona que estás investigando. Por ejemplo, si estás investigando a alguien llamada Hannah Smith y pasas horas en su perfil, Facebook o LinkedIn podrían sugerirle tu cuenta a Hannah Smith, pensando que probablemente son amigos.
Darle “me gusta” por accidente a una foto de hace 10 años en la página de Facebook de tu expareja es vergonzoso. Pero cometer el mismo error en el perfil de un delincuente podría ser sumamente peligroso.
Archivo
En cuanto los ciberdelincuentes perciben que los estás investigando, su primer instinto suele ser borrar todo y eliminar su huella digital. Para evitar perder material valioso, archiva lo que encuentres.
Recomendamos añadir una extensión de captura de pantalla de página completa al navegador para obtener capturas de pantalla de las páginas que estás visitando de forma rápida y sencilla.
Asegúrate de que la fecha sea visible en tus capturas de pantalla y guarda el enlace URL para poder consultarlo más tarde, si aún está disponible. También puedes usar Wayback Machine para crear una copia de una página web que seguirá siendo accesible incluso si el enlace original se elimina. Ten en cuenta que, en ese caso, la página también estará disponible para otros usuarios.
Wayback Machine se puede utilizar para archivar sitios web. Imagen: Captura de pantalla, Internet Archive
Las herramientas para guardar contenido de redes sociales cambian con frecuencia, por lo que es importante mantenerse al día. Por ejemplo, Fdown.net actualmente permite descargar videos de Facebook y Story Saver descarga historias, destacados y videos públicos de Instagram.
Uno de nuestros colegas investigó a la esposa de un empresario vinculado al Grupo Prince, un enorme conglomerado camboyano sancionado por Estados Unidos por operar ciberestafas a gran escala. Tres años después, todo su contenido había sido borrado de sus redes sociales. Por suerte, nuestro colega había tomado capturas de pantalla y las había guardado en un lugar de fácil acceso, preservando así la evidencia.
Un enfoque más amplio
Un primer paso básico pero necesario es comenzar con una búsqueda amplia. No querrás pasar semanas investigando algo solo para darte cuenta de que otro periodista ya encontró la respuesta y escribió sobre ello.
Normalmente, realizamos una búsqueda exhaustiva utilizando el nombre de la persona u otro identificador conocido en Google. Para mayor eficiencia, puedes usar operadores de búsqueda avanzada, como las comillas para nombres exactos (“Mark Doe”) o el signo menos para excluir información irrelevante.
Hoy en día, también utilizamos la IA con cautela para ver qué información ya se tiene sobre una persona, prestando siempre mucha atención a las fuentes. Estructura tus preguntas para que requieran enlaces citados y no cargues datos confidenciales a la IA, tampoco confíes ciegamente en los resúmenes generados por ella sin verificarlos con la fuente original.
También utilizamos bases de datos con décadas de recortes de prensa archivados —como LexisNexis y Dow Jones Factiva— para buscar menciones antiguas de arrestos o comparecencias ante los tribunales en los medios. Incluso sin estas bases de datos, es recomendable adquirir el hábito de consultar archivos de noticias o recortes de prensa en busca de cualquier mención de la persona que se está investigando. Tener una idea precisa de la información ya disponible te proporcionará una base sólida antes de acotar la búsqueda para encontrar hallazgos más interesantes u ocultos.
Hacer las preguntas correctas
Es fácil perderse en búsquedas innecesarias al empezar a investigar en internet, así que es importante asegurarse de encontrar la información correcta. Tras una primera revisión general, acota la búsqueda formulando las preguntas adecuadas.
Establecer un objetivo demasiado amplio, como intentar simplemente «encontrar toda la información sobre Vladimir Popov», puede generar una sobrecarga informativa. Un enfoque más específico resulta mucho más eficaz. Formular preguntas concretas, como «¿Tiene Vladimir Popov alguna relación con el funcionario X?» o «¿Cuáles son sus vínculos financieros con la empresa Y?», mantiene la investigación centrada, permite un análisis más profundo y ayuda a descubrir las pruebas exactas necesarias para fundamentar una noticia.
Nombres y números
Los identificadores personales —es decir, los datos personales únicos— nos ayudan a distinguir a un individuo de millones de otros que podrían, por ejemplo, tener el mismo nombre.
Si bien los identificadores directos como los números de pasaporte, los documentos nacionales de identidad o los datos biométricos proporcionan pruebas definitivas, a menudo son inaccesibles o están protegidos legalmente. En cambio, los identificadores clave del periodismo de código abierto incluyen fechas de nacimiento, direcciones de correo electrónico, números de teléfono y nombres de usuario en redes sociales. Al combinarlos con historiales laborales o vínculos familiares conocidos, estos detalles aparentemente insignificantes ayudan a confirmar que se trata de la persona correcta.
Ten en cuenta que los nombres en sí mismos pueden ser un campo minado digital. La transliteración es un factor crucial a tener en cuenta; cuando un nombre pasa de un alfabeto a otro —como del árabe o el cirílico al latino— las variaciones ortográficas se multiplican rápidamente. El nombre árabe Mohammed, por ejemplo, puede transcribirse fácilmente como Muhammad, Mhamad o de muchas otras maneras, dependiendo de la región y de la persona que lo transcriba.
Más allá de la ortografía, es importante comprender las estructuras de nombres culturales. Un nombre árabe tradicional suele seguir un orden estricto de tres partes: nombre de pila, nombre del padre y apellido. Los apellidos hispanos, por su parte, suelen combinar los apellidos del padre y de la madre sucesivamente. Prestar atención a estos matices estructurales no solo garantiza búsquedas precisas, sino que también puede proporcionar pistas clave para descubrir el linaje y los antecedentes familiares de una persona.
Cómo encontrar registros oficiales
Los registros oficiales son una mina de oro para los periodistas de investigación. Un buen punto de partida es consultar el nombre de la persona investigada en los registros mercantiles, inmobiliarios, aeronáuticos y marítimos de su país para comprobar si tiene algún activo vinculado.
Sin embargo, al tratar con países que mantienen estos registros cerrados al público, será necesario ser ingenioso. Esto puede implicar verificar si la persona tiene presencia en el extranjero y si su nombre aparece en jurisdicciones con mayores requisitos de transparencia o donde los registros judiciales públicos obligan a revelar la propiedad corporativa.
Por ejemplo, si estás investigando a un hombre llamado José Fernández de Venezuela, un país donde el registro mercantil no es público, podría encontrarlo en un caso judicial en los Estados Unidos donde los documentos disponibles mencionan las empresas venezolanas de José.
Otros registros oficiales incluyen archivos gubernamentales y licencias públicas. Por ejemplo, las gacetas oficiales de algunos gobiernos publican información sobre empresas, incluidos sus accionistas. También puedes encontrar información sobre José a través de DomainTools buscando un sitio web que pienses que él creó.
Como punto de partida, el equipo de Investigación y Datos de OCCRP ha creado un catálogo de recursos de investigación que procuramos mantener actualizado con enlaces interesantes a bases de datos de todo el mundo. Otro recurso muy útil es una lista de registros mercantiles de la Unión Europea.
Bases de datos de terceros
Las bases de datos de terceros pueden proporcionar información valiosa y ahorrar tiempo de investigación. Algunas de ellas son OpenCorporates para encontrar accionistas de empresas, Equasis para encontrar armadores de barcos o FlightRadar24 para propietarios de aviones. Recuerda que pueden contener errores, por lo que siempre debes verificar la información con fuentes oficiales.
Nuestro equipo también invierte en varias bases de datos de terceros de gran alcance, como Sayari, Moody’s Orbis y Offshore Alerts. Según la herramienta, estas plataformas recopilan estructuras de propiedad corporativa globales, expedientes de litigios internacionales o información financiera. Además, consultamos nombres de personas o sus empresas en las bases de datos de filtraciones del ICIJ o en AlephPro de OCCRP.
Las redes sociales y el “eslabón más débil”
Revisar las redes sociales es otra forma de encontrar pruebas importantes, siempre y cuando tengas la paciencia de examinar cientos de fotos, publicaciones y comentarios. Consultar las listas de sus “amigos” en estas redes también puede ayudar a trazar un mapa de la red de contactos más amplia de una persona.
Las tendencias demográficas te ayudarán a determinar qué plataformas utiliza con mayor probabilidad la persona que te interesa. Por ejemplo, los baby boomers occidentales suelen ser activos en Facebook, mientras que los millennials de Europa del Este utilizan con frecuencia VK.
Incluso con la configuración de privacidad más estricta, es posible descubrir información buscando el “eslabón más débil”. Por ejemplo, aunque la persona investigada tenga una cuenta privada de Facebook, su madre podría publicar fotos públicas a diario que revelen información valiosa.
En un ejemplo, nuestro investigador en África pasó semanas rastreando Instagram para dar con un estafador que se hizo pasar por un príncipe de Dubái para robarle millones a una mujer. Fue la esposa del estafador quien publicó una foto de su villa y dio pistas sobre su paradero.
Finalmente, aprovecha al máximo las imágenes que recopiles utilizando herramientas de búsqueda inversa de imágenes como PimEyes para descubrir dónde podrían aparecer en internet. Te sorprendería la frecuencia con la que los fotógrafos publican álbumes de boda completos en línea, lo que te permitirá identificar fácilmente a los miembros clave de la familia.
El mundo de las herramientas de búsqueda de personas
Cada vez hay más bases de datos OSINT que recopilan y organizan datos disponibles públicamente o filtrados de Internet, como información de redes sociales, registros públicos y listas de contactos.
Esta última función, que muestra cómo las personas han guardado un número determinado en sus teléfonos, puede resultar sorprendentemente útil.
Esto resulta especialmente útil cuando alguien tiene un nombre común. En Oriente Medio, es posible que la gente tenga docenas de personas llamadas Ahmed guardadas en su teléfono, por lo que suelen añadir más información, como «Ahmed de la empresa ABC». Si estás investigando a un Ahmed vinculado a una empresa llamada ABC, esto te da una pista de que ese número podría estar relacionado con el Ahmed que buscas. Hemos visto muchos ejemplos, como «Joe el electricista», «Milos el serbio» o «Ali el miembro de la junta directiva», todos ellos pistas útiles.
Es importante tener en cuenta que estas herramientas no verifican la propiedad de un número de teléfono o una dirección de correo electrónico. En cambio, ofrecen posibles pistas al mostrar cómo han aparecido esos datos en línea y con qué nombres o ubicaciones se han asociado. Estos hallazgos deben considerarse indicios, no una prueba concluyente de identidad.
El equipo de Investigación y Datos de OCCRP se basa en gran medida en OSINT.Industries y Darkside de District4Labs para recopilar este tipo de información. La primera compara los identificadores con cientos de sitios web para mapear instantáneamente la huella digital pública de un objetivo, mientras que la segunda contrasta esos datos con miles de millones de registros filtrados de la dark web. Juntas, son esenciales para utilizar un solo correo electrónico o número de teléfono y descubrir alias ocultos o cuentas vinculadas.
Con solo introducir un correo electrónico en una de estas bases de datos, se puede descubrir qué restaurantes le gustan a un crítico de Google Maps, qué tipo de libros lee un usuario de Goodreads y qué idioma está aprendiendo un estudiante de Duolingo. Sin embargo, dado que estas herramientas revelan una gran cantidad de información sensible y altamente personal, es nuestra responsabilidad como periodistas ser selectivos sobre cómo y cuándo utilizamos estos datos en nuestros reportajes.
Investigar es un arte
La investigación digital es tanto un arte como una ciencia. Si bien esta guía te proporciona las bases de datos, los sitios web de archivo y los protocolos de seguridad necesarios, tus herramientas más valiosas siguen siendo tu curiosidad e intuición. Encontrar la pieza que falta en un rompecabezas a menudo requiere pensamiento creativo, saber cuándo abandonar un registro sin salida y leer entre líneas una lista de contactos filtrada. Confía en tu instinto cuando una pista parezca prometedora, sé riguroso en la verificación y sigue las pistas digitales adondequiera que te lleven. ¡Buena suerte con la investigación!
Nota del editor: Este artículo fue publicado originalmente por OCCRP y se reproduce aquí con su autorización.
Shaya Laughlin es la directora de investigación de OCCRP y codirige el equipo de investigación y datos. Se unió a la organización en 2023 como investigadora para la región de Oriente Medio y Norte de África. Anteriormente, se especializó en la dirección de proyectos de investigación humanitaria en contextos de conflicto y posguerra. Shaya comenzó su carrera periodística en 2013 como reportera de News Corp Australia. Habla inglés, francés y árabe.



