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Establecer equipos de investigación en distintas partes del mundo, con culturas y aproximaciones variadas, es un reto incluso para editores veteranos. Durante la sesión de GIJC25 “Mejores prácticas de liderazgo editorial para colaboraciones transfronterizas”, los editores que han realizado algunas de las colaboraciones más influyentes compartieron sus experiencias, incluyendo cómo dividen su trabajo, distribuyen sus recursos, y coordinan los reportajes con medios que tienen distintos ritmos de publicación.
Arnaud Ouédraogo, coordinador de la Célula Norbert Zongo de Periodismo de Investigación en África Occidental (CENOZO), Brigitte Alfter, fundadora y directora del Arena for Journalism in Europe, Gerard Rye, director ejecutivo del International Consortium for Investigative Journalists (ICIJ), y María Teresa Ronderos, directora del Centro Latino Americano de Investigación Periodística (El CLIP), compartieron 11 lecciones aprendidas —así como dos errores comunes— de ser editores en jefe de investigaciones transfronterizas. Justus von Daniels, editor en jefe de CORRECTIV, moderó la sesión.
- Necesitas una visión para la historia en su conjunto, no sólo una colección de historias nacionales paralelas.
Es probable que los periodistas quieran enfocarse en sus propios países, pero es tu trabajo asegurarte de que haya un enfoque, tema y aproximación que guíe la colaboración. “No se trata de reunir un conjunto de historias de diferentes países que sólo importan en cada uno de esos países”, dijo Ronderos, del CLIP. “Se trata de contar una historia que tiene sentido porque muestra tendencias de toda la región”. Una medida de qué tanto impacto tuvo la colaboración podría ser si alimenta un discurso púlbico compartido por los países y regiones que cubriste.
- La colaboración no se trata sólo de investigar: construye audiencias en conjunto, comparte recursos y datos, y apoya a los medios más pequeños.
Habrá algunos medios que pueden dedicar un periodista durante seis meses a una investigación, y hay otros que dependen de una sala de redacción de cuatro personas. Cuando seas editor en jefe de un equipo de investigación transfronterizo, deberías ser consciente de equilibrar lo que puede lograr cada miembro de tu equipo. Guía a quienes tienen más recursos para que apoyen a los que tienen menos y asegúrate de que los datos se compartan entre todos los miembros de la investigación de forma fluida.
- La colaboración puede proteger a aquellos periodistas que corren un riesgo muy alto si publican solos.
“Si estás publicando una historia sensible en solitario, es casi seguro que te van a amenazar. Pueden ir por ti y meterte preso. Así que estar en compañía te hace más fuerte, mejora tu seguridad, y permite que tengas un impacto regional o global con tus historias”, dijo Ouédraogo, al explicar cómo las colaboraciones con CENOZO han mejorado la seguridad de los periodistas en África. Sé consciente de cuáles miembros de tu equipo podrían ser particularmente vulnerables a tácticas de ataque e intimidación, y toma medidas para protegerlos, como no incluir sus nombres en los créditos o usar a otro miembro del equipo de colaboración que esté menos expuesto”.
- Cuando recibes propuestas similares de distintos países, júntalas en un solo proyecto colaborativo.
Si tienes una sala de redacción regional o global, es posible que recibas propuestas similares para historias por parte de periodistas en distintos países. Considera reunirlos bajo el mismo proyecto y contacta a otros periodistas que podrían tener el mismo problema en sus países. A menudo verás que los mismos temas se conectan en distintas salas de redacción regionales.
- Comienza a colaborar desde el principio con todos los medios asociados.
“Si quieres hacer investigaciones transfronterizas, necesitas que todos los medios asociados te acompañen durante todo el proceso”, dijo Ryle, de ICIJ. “Por eso contactamos directamente a los periodistas y los involucramos desde el primer momento”. Esto es particularmente importante si estás tocando temas muy locales o trabajando en zonas rurales. Asegúrate de tener en el equipo a alguna de las salas de redacción locales que operan en esa área, para que la historia también se publique en la región de la que estás hablando y tenga un mayor impacto local.
- No asumas que siempre vas a necesitar filtraciones para investigar. Puede ser suficiente tener pistas y sugerencias de con quién hablar.
El periodismo de investigación a menudo depende demasiado de filtraciones oficiales para hacer sus revelaciones. Procura estar abierto a iniciar un proyecto de colaboración a partir de datos como nombres y lugares, o incluso de unas conversaciones informales con fuentes. Aunque tu pesquisa podría no arrojar resultados, también podrías dar con una historia.
- No publiques tu historia demasiado pronto.
Algunas historias podrían estar tan cerca de salir a la luz pública que no vale la pena hacer un reportaje sobre ellas. Si tan sólo tienes unos pocos días o semanas para reunir un equipo, investigar y publicar, porque aquello de lo que hablas pronto será público, podría ser mejor desistir de diseñar un gran proyecto de reportería.
- Practica la colaboración radical: que no haya asimetrías entre el Norte y el Sur Globales, escucha, y dale el mismo nivel de apoyo a todos los periodistas.
Acomódate a algunas de las diferencias que surgirán entre las salas de redacción del Norte y del Sur Globales. Quizás las salas de redacción del Sur tienen acceso más directo a las fuentes y lugares donde acontece la historia, mientras las salas de redacción del Norte tienen más recursos y sistemas de ciberseguridad. La una puede suplir las carencias de la otra. “Alguna vez uno de los socios proporcionó acceso a un equipo que revisó la seguridad de cada portal periodístico que iba a publicar la historia, para asegurarse de que fueran lo suficientemente robustas para soportar un ataque de denegación de servicio (DDoS) o algún otro tipo de ataque”.
- Todas las colaboraciones toman más tiempo de lo que esperabas.
Espera que los proyectos colaborativos tomen al menos tres veces más tiempo de lo que inicialmente estimaste. “Cuando estás trabajando para una sola sala de redacción podrías hacer algo en un mes, pero si es una colaboración, será al menos tres meses”, dijo Ryle.
- Comunica más de lo que creas necesario: reglas claras, objetivos claros, un camino claro desde el principio.
La comunicación es clave en colaboraciones transfronterizas. Ten comunicaciones claras y frecuentes mediante canales eficientes y seguros. Todos los miembros del equipo deben saber cuáles son los objetivos, las reglas y el plan del proyecto.
- Encuentra periodistas hábiles en el tema y bien dispuestos para la colaboración. No todo el mundo trabaja bien en equipo.
A algunos periodistas les gusta el trabajo en equipo y otros son lobos solitarios; algunos son mejores haciendo reportajes con métodos tradicionales, mientras otros están al día con las últimas herramientas del periodismo de datos. Sé consciente de las fortalezas y debilidades de tu equipo y asegúrate de que todos quieran realizar una investigación transfronteriza colaborativa.
Incluso los periodistas veteranos cometen errores. No caigas en estos:
- No estar preparado: usa memorandos de entendimiento, contratos y acuerdos claros.
Quizás quieras apresurarte a la fase de reportería y saltar a la parte emocionante del trabajo, pero asegúrate primero de hacer lo aburrido. Cubre tus bases legales y burocráticas redactando un memorando de entendimiento y cualquier otro acuerdo de colaboración. “Ahora somos mucho más conscientes de elaborar acuerdos o memorandos de entendimiento sólidos, contratos y planes de trabajo, para prevenir desastres totales”, dijo Alfter de la Arena for Journalism in Europe.
- No compartir datos, atribuir crédito ni liderar con el ejemplo.
Es responsabilidad del liderazgo del equipo darles a todos los miembros y organizaciones el crédito que merecen. Sé consciente de que para una organización pequeña una colaboración con un gran medio puede darle un importante impulso de visibilidad. Procura también facilitar y motivar que los periodistas compartan datos entre ellos y organiza un sistema para que eso ocurra eficientemente. “Si estás compartiendo un conjunto de datos, debes hacerle saber de inmediato a todo el equipo cuando encuentres algo en dichos datos”, dijo Ryle. “Tienes que ser también muy justo y asegurarte de que todos los miembros del equipo reciban el crédito que merecen por su trabajo”, añadió.
El periodismo colaborativo transfronterizo ya no es una excepción, sino el estándar para investigaciones que buscan exponer actos ilícitos que trascienden fronteras. Sin embargo, hacer estas colaboraciones de la forma correcta implica planear con anticipación y comenzar a trabajar mucho antes de la fecha de publicación.
Santiago Villa es un periodista galardonado que ha escrito para medios de comunicación latinoamericanos durante más de una década. Actualmente reside en Washington DC y escribe una columna de opinión para El Espectador. Anteriormente trabajó como corresponsal extranjero en Sudáfrica, China, Venezuela y Ecuador.