Guía para rastrear aviones alrededor del mundo

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Foto: Pexels

El rastrear aeronaves es una herramienta cada vez más valiosa dentro del arsenal de los investigadores. Gracias a las nuevas tecnologías, lo periodistas han logrado:

  • Observar de manera virtual los viajes sospechosos que el jet de un oligarca ruso hizo al Medio Oriente y África;
  • cuestionar el uso de aviones privados por parte de personas como el presidente de Hungría, entre otras;
  • revelar al público los vuelos del gobierno de Turquía para trasladar a prisioneros capturados irregularmente en el extranjero;
  • seguir los viajes de funcionarios gubernamentales;
  • determinar cuándo se han hecho operaciones militares;
  • pillar los movimientos de ejecutivos corporativos;
  • analizar accidentes aéreos, y más

Los últimos años  han sido una época dorada para los periodistas que rastrean aeronaves.

En esta guía de GIJN usted encontrará:

Lo básico: Cómo funciona el rastreo y por qué una tecnología nueva y disruptiva está democratizando esta información.

Qué plataformas le ayudarán a rastrear aeronaves

Cómo identificar a los dueños de las aeronaves.

 Hacer reportajes con datos de vuelos: hacer análisis de datos y hallar quién está en el avión. 

Identificar y rastrear aeronaves militares y gubernamentales

• Jets corporativos y otros extras. 

Aquí hay mucho material. Si solo quiere hacerse una idea del tema, consulte nuestra hoja de consejos.

Vea también la presentación de GIJC19, que tiene ejercicios y fue elaborada por Jelter Meers, investigador y reportero del Organized Crime and Corruption Reporting Project (OCCRP).

Lo básico del rastreo (y lo último en herramientas) 

Los “cazadores de aviones” aficionados, desde las más tempranas épocas de la aviación, han visitado aeropuertos con sus binoculares y cámaras para observar aeronaves. Disfrutan analizar sus marcas distintivas, tomarles fotografías y llevar registros.

Todos los aviones tienen distintivos únicos. Una matrícula alfanumérica indica su país de registro y la identidad específica de la aeronave. Se encuentra cerca a la cola y tiene al menos 12 pulgadas de altura para que sea visible.

Foto: Pixabay

El prefijo de la marca son unas pocas letras que identifican el país donde se registró (vea la lista de identificadores de países). Luego hay unos pocos números y/o letras que son específicos para cada aeronave, pero tenga en cuenta que las que pertenecen a fuerzas militares usan sistemas distintos de identificación.

Adicionalmente, todos los aviones tienen otra dirección única, el “código HEX” (a veces también llamado Modo-S). Esta serie de seis letras y números se deriva de las direcciones de 24 símbolos que asigna la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) a los gobiernos.

¿Aparte de un reconocimiento visual, dónde más pueden encontrarse los números de cola? La mejor forma es buscar el nombre en los registros de pertenencia de las aeronaves. También puede usar documentos judiciales y hacer investigación por internet (Vea abajo la sección de “Propiedad“.)

Este es un ejemplo: N974HR[SV2] .

Que comience con la letra “N” nos dice que el avión está registrado en los Estados Unidos.

Al hacer una búsqueda en el registro de aviación de Estados Unidos, usted hallará que se trata de un jet Falcon 2000, que es propiedad de Roche Manufacturing Systems, con sede en Branchburg, Nueva Jersey.

Escriba el número en la base de datos de un servicio de seguimiento de vuelos, como ADS-B Exchange, y podrá ver su actividad en un mapa. El jet voló de Atlanta a Nueva Jersey el 21 de marzo, por ejemplo. También puede encontrar su registro de vuelo completo.

Sistemas de seguimiento

Una vez estén en el aire, es posible seguir a los aviones de distintas formas. El sistema más reciente, que ha comenzado a adoptarse internacionalmente, provee la información más valiosa.

Tomemos un paso atrás para echar una mirada rápida a los sistemas basados en radares, que se han utilizado durante décadas.

El radar “primario” detecta y mide la posición aproximada de la aeronave utilizando señales de radio reflejadas.

El proceso que apoya el “radar de vigilancia secundario” consta de información que se transmite de vuelta, desde cada aeronave, luego de recibir una señal de radio. La respuesta contiene información de identificación (el código OACI hex) y la altura de la aeronave, pero no aporta información sobre su ubicación. Esta se puede determinar cuando las transmisiones se reciben en múltiples lugares, y se combinan mediante un proceso llamado multilateralización (aquí hay  una explicación más larga con un gráfico.)

Esta información de radar se recoge por parte de los gobiernos nacionales y a veces se hace pública. Más adelante trataremos mejor este tema.

Los aficionados pueden seguir las señales de radar secundarias y aportar información a los proveedores de servicios de rastreo de aeronaves.

ADS-B: lo último en herramientas de rastreo

Hay un nuevo sistema de seguimiento que poco a poco se está adoptando en el mundo, y que permite frecuencia, precisión y cubrimiento mucho mayores a más bajo costo. Se llama el Sistema de Vigilancia Dependiente Automática (en español suelen usarse sus siglas en inglés, ADS-B).

Mediante ADS-B, el equipo abordo de la aeronave determina su posición enviando cada medio segundo señales a satélites de navegación, con información de GPS, altura, velocidad y dirección, así como el código de identificación.  Esto se llama “ADS-B OUT”. Es posible inferir el despegue y aterrizaje a partir de velocidad, altura y ubicación.

El elemento disruptivo de ASD-B es que las señales se pueden recoger con equipos que tienen precios tan bajos como 100 dólares (mucho más barato que un sistema de radar). Las señales no encriptadas, que se transmiten a una frecuencia de 1090 MHz, se pueden recibir dentro de un radio de 200 millas. Actualmente hay decenas de miles de estos receptores, en su mayoría operados por entusiastas aficionados de la aviación, que reenvían las señales a los servicios de seguimiento comerciales y sin ánimo de lucro, en ocasiones a cambio de una modesta remuneración.  

En situaciones locales puede ser útil usar su propio equipo. Vea el artículo de John Keefe en Quartz, titulado Spotting Circling Copters, donde describió cómo averiguó lo que hacían los helicópteros que sobrevolaban la ciudad de Nueva York.

Al mezclar puntos de datos individuales, es posible crear un registro comprehensivo de seguimiento.

Situaciones de cubrimiento ASD-B utilizadas por el portal de seguimiento FlightAware. Imagen de pantalla: FlightAware

El registro no siempre está completo. Hay zonas muertas en las que no hay receptores, como los desiertos, los océanos, los polos y países menos desarrollados. Los receptores ADS-B con base en satélites ayudarán a solucionar este problema con el tiempo, y cada vez son más los receptores terrestres. FlightAware, uno de los portales más grandes de seguimiento, tiene 20.000 servidores que contribuyen a este proceso.

El cubrimiento ADS-B se ampliará a medida que más aeronaves deban instalar los equipos.

El uso de ADS-B es un proceso internacional. Los Estados Unidos tenían hasta fines de 2019 para adoptarlo, y Europa, hasta junio 7 del 2020. El ADS-B ya está plenamente en marcha en Australia y Singapur. La Asociación de Pilotos y Propietarios de Aeronaves de Estados Unidos publica una lista de qué tanto ha avanzado el proceso de adopción. También puede consultar para ello SKYbrary.

Si usted quiere hacerse cargo de un receptor ADS-B, contacte la organización no gubernamental estadounidense C4ADS, al correo flights@c4ads.org, para llenar un formulario de estudio previo. Usted recibirá materiales gratuitos para hacer seguimiento a vuelos y acceso al software de seguimiento de vuelo, para observar los datos que recoge su receptor.

Más transparencia, por ahora

La tecnología ADS-B aumenta la transparencia de la aviación porque las señales pueden ser recibidas por cualquiera que tenga un mínimo de equipos.

Una vez que se conoce la identificación de una aeronave, quizás es posible descubrir la información de propiedad.

El gran problema es que muchos países no comparten información del registro de la aeronave, argumentando razones de privacidad personal. Para conocer más consulte la sección “Propiedad“, más abajo.

El gobierno de los Estados Unidos revela información sobre la propiedad de aeronaves, pero ha permitido que la Administración Federal de Aviación (FAA, por sus siglas en inglés), que tiene datos en tiempo real de sus vuelos, mantenga bajo reserva información con respecto a estos, pues los dueños pueden solicitar hacer parte del programa de bloqueo de la Aircraft Situation Display to Industry. Consulte aquí una buena descripción del servicio.

Bajo este programa, quienes reciben información de seguimiento de vuelo por parte de la FAA, en su mayoría vendedores comerciales, prometen no presentar públicamente información que pueda identificar a una aeronave en la lista de bloqueos.  

Las compañías más grandes de seguimiento de vuelos comerciales, como FlightAware y FlightRadar24, cumplen las solicitudes de privacidad.

Seguimiento disruptivo

Sin embargo, ADS-B Exchange, un servicio de seguimiento, depende exclusivamente de contribuciones hechas mediante crowdsourcing[SV3] . Dado que opera independientemente de la información recogida por gobiernos, no está obligada a respetar las solicitudes de confidencialidad.

Ahora bien, resulta interesante que la lista de quienes solicitaron anonimato varias veces se ha hecho pública, pues se la dan a periodistas que las piden mediante solicitudes de derecho a la información.

Los dueños de aeronaves y los pilotos han tratado de combatir la falta de anonimato que genera ADS-B, y en los Estados Unidos, hay una fuerza de tarea del gobierno encargada de encontrar la forma de mantener la confidencialidad de quienes la deseen.

Una idea que se ha discutido es asignar números temporales, que se conocen como “códigos OACI rodantes”, a los propietarios que prefieren el anonimato. El código duraría por solo un vuelo y no sería reconocible para los observadores, excepto los controladores de tráfico aéreo y las agencias policiales.

Aún se está trabajando en los detalles del plan; pero de implementarse, el seguimiento de aviones se vería afectado, así los expertos digan que se pueden encontrar lagunas.

Imagen de los movimientos mundiales de aviones el 23 de mayo, utilizando el portal de seguimiento de vuelos FlightAware. (Captura de pantalla.)

Múltiples opciones para obtener información de seguimiento

Las empresas comerciales y las organizaciones sin ánimo de lucro que reúnen enormes cantidades de datos de vuelo, a través de fuentes privadas y gubernamentales, facilitan el seguimiento de aviones. (Vea más arriba “Lo básico del rastreo”, para más detalles sobre lo que se encuentra y cómo.)

Aquí presentamos las principales fuentes para información de vuelos. Todas aportan búsquedas gratis, pero es necesaria una suscripción para llegar a ciertos niveles de información, como recibir alertas cuando despega un avión en particular, o tener acceso completo a la base de datos. Vea “Cómo rastrear vuelos, la guía para novatos“, escrita por Giancarlo Fiorella, un investigador y entrenador de Bellingcat para América Latina. Allí encontrará resúmenes de qué ofrece cada servicio por suscripción.

Los cuatro portales que describimos aquí están dispuestos a trabajar con periodistas.

ADS-B Exchange se llama, con razón, “la fuente más grande de datos sin filtro del mundo”. La clave en esa descripción es “sin filtro”. Quiere decir que el portal se apoya en las señales ADS-B, y no filtra la información de las aeronaves estadounidenses que han solicitado anonimato a través del gobierno de los Estados Unidos, por lo que resulta muy atractiva para los periodistas. ADS-B Exchange fue creado por el piloto estadounidense Dan Streufert, y al ser el único servicio de seguimiento que ofrece esta opción, ha demostrado ser una fuerza disruptiva en la industria de seguimientos. Se apoya en una comunidad de más de 2.000 personas que envían información MLAT y ADS-B en tiempo real, y se sube a un portal desde el que se pueden hacer búsquedas, por lo que se presenta como el resultado de cooperación. Es gratis para usos no comerciales, aunque se solicitan contribuciones voluntarias, y los usuarios comerciales deben obtener licencia para usar los datos.

ADS-B eliminó la opción de búsqueda histórica en octubre de 2019, hasta nueva orden, citando motivos financieros. Todavía es posible acceder a ella si usted es anfitrión de un receptor ADS-B y envía datos a ADS-B Exchange.

Para buscar los vuelos de un avión específico, vaya a la pestaña “Other Tracking Information”, luego a la que dice “Flight History Data”, después la pestaña “Global Radar View” y finalmente “Global Radar”.

Hay un menú de opciones detalladas que permiten limitar los parámetros de la búsqueda; por ejemplo, solo a aviones militares. Con una Interfaz de Programación de Aplicaciones puede explorar datos con mayor profundidad (vea acá más información sobre ello). Es posible descargar datos, aunque para ello generalmente es necesario realizar un pago. Los periodistas que tengan proyectos concretos deberían presentar este formulario de contacto. Consulte esta hoja de consejos hecha por Jake Creps, un analista de Open Source Intelligence, sobre cómo utilizar ADS-B Exchange.

FlightAware les permite a los usuarios invitados opciones de seguimiento gratis de aeronaves, entre ellas alertas sobre aviones que sean de su interés, si se registra para acceso “Básico”. FlightAware vende opciones más avanzadas a miembros “Premium” y “Enterprise”. Su amplitud se debe a los 23.000 proveedores ADS-B que provienen de 197 países, y su cubrimiento de vuelos sobre océanos mejoró gracias a un acuerdo de 2018 con Airean, para recibir datos satelitales ADS-B, pero esto no hace parte del portal público. FlightAware respeta las solicitudes de confidencialidad hechas por medio del sistema de los Estados Unidos y cualquier otra solicitud hecha directamente a FlightAware.

“Cuando es posible, hacemos todos nuestros esfuerzos por ayudar a los periodistas”, dijo Sara Orsi, directora de márketing[SV4]  de FlightAware. Según Orsi, la información se ofrece de forma gratuita, y los analistas de datos de la firma harán informes a la medida, a veces de forma gratuita. En algunos casos que sean sensibles, la compañía prefiere no ser citada como una fuente.

Flightradar24 es un servicio de seguimiento de vuelos comerciales en el mundo que puede usarse de forma gratuita, con búsquedas según número de registro, aerolínea y aeropuerto. Para más información, hay varios niveles de suscripción: Plateado (1,50 dólares mensuales o 10 dólares anuales) y Dorado (4 dólares mensuales y 35 dólares anuales), que ofrece más historias de vuelos y superposiciones climáticas en tiempo real. La compañía respeta las solicitudes de confidencialidad hechas a través del sistema de los Estados Unidos y les ofrece a los clientes que pagan la opción de borrar el seguimiento de sus aviones.

La compañía vende datos y ha trabajado con periodistas en proyectos concretos. “Respondemos con frecuencia a las solicitudes de los medios, sin cobrar por ello, con tal de que no sean demasiado amplias o complicadas, y generen mucha presión sobre el sistema”, dijo Ian Petchenik, que se encarga de ellas (puede ser contactado al correo ian@fr24.com). Dijo que los datos de Flightradar24 son “más limpios” que los de su competencia y presumió de tener la red terrestre más amplia, con más de 21.000 estaciones. Vea un artículo del 2016 en el que un reportero habla sobre el uso de sus datos: “Tracking Flights in Real Time With Flightradar24.”

The OpenSky Network es una asociación sin ánimo de lucro con base en Suiza, que dice tener el conjunto de datos sobre vigilancia a tráfico aéreo más grande de su tipo, porque “guardamos cada mensaje que recibimos de un avión”, según dijo uno de sus voluntarios a GIJN. Al entrar a Aircraft Database, una búsqueda de distintivos de cola mostrará información sobre el registro del avión, una historia de sus vuelos recientes y si está en el aire. La opción Explorer muestra aviones en el aire. También hay un historial de 30 días sobre todos los aviones a los que se hace seguimiento. Otra característica es una lista de todas las alertas de emergencia.

Open Sky está dirigido a académicos y organizaciones sin ánimo de lucro que hacen búsquedas, pero le ha ayudado a periodistas con solicitudes que estén claramente definidas, y ha hecho equipo con medios de comunicación para hacer visualizaciones “y otras cosas que puedan beneficiarnos al darnos más visibilidad”.

Actividad de vuelo para un avión individual el 20 de mayo de 2019. Imagen de pantalla: ADS-B Exchange

Otros proveedores de rastreo

¿Necesita ayuda? Los periodistas pueden recibir ayuda del Organized Crime and Corruption Reporting Project a través del Investigative Dashboard de OCCRP. Envíe una solicitud para hacer búsqueda a un avión, y un experto de OCCRP revisará las bases de datos y le enviará una respuesta.

Existen muchos otros portales para rastreo. La mayoría de ellos ofrecen alguna información gratuita, cobran por acceso más sofisticado y respetan el sistema de confidencialidad de Estados Unidos. Casi todos los portales están en inglés.

Planeradar.ru es un sistema de seguimiento de vuelos en ruso, enfocado en vuelos dentro de Rusia.

Entre los otros servicios de seguimiento se encuentran: AVDelphi, Plane Finder, Flight Stats, Plane Mapper, Flight Board, FlightView, OAG, Planeplotter  y Airfleets.

La mayoría de las aerolíneas y muchos aeropuertos patrocinan sus propios portales.

Utilizar derechos de petición en los Estados Unidos para obtener información

Otra manera de obtener datos sobre vuelos en los Estados Unidos es enviar una solicitud a la Administración Federal de Aviación, a esta dirección: 7-awa-arc-foia@faa.gov

Pregunte por el “repositorio TFMS de registros de vuelo para aeronaves con distintivo de cola” (“TFMS repository flight records for aircraft with tail number”) y dé el distintivo de la cola. El TFMS es la sigla en inglés para el repositorio del Sistema de Administración de Flujo de Tráfico. También establezca un marco de tiempo, como “… desde el 1 de enero de 2020 hasta la fecha de cumplimiento de esta solicitud”. Pida que se provea la información en formato electrónico. Los datos que se darán incluyen la información de vuelo que no se puede obtener a través de servicios de rastreo de vuelos, si el dueño ejerció su opción de bloquear la información.

Vea acá un ejemplo de lo que obtuvo el reportero de ProPública, Justin Elliot, para su historia de 2020: Steve Bannon’s Use of Private Jet Linked to Chinese Businessman Could Violate Campaign Finance Law.

Datos de propiedad

Con la información de identificación de un avión, en teoría es posible averiguar quién es el dueño.

El identificador único, ese corto código alfanumérico, es específico para la aeronave y también señala el país en el que está registrada. (Vea una lista completa de identificadores por país.)

Hay unos 60 gobiernos en el mundo en los que la información sobre propiedad está disponible, generalmente en “registros” nacionales. Algunos son relativamente fáciles de usar y permiten búsquedas en línea, entre ellos los de Estados Unidos. Para algunos países se puede descargar la información.

Sin embargo, la mayoría de los países no hacen pública la información y aplican restricciones de privacidad. En Alemania, por ejemplo, solo se puede entregar la información de propiedad con el permiso del dueño.

La información incluso es esquemática allí donde está disponible: tan sólo se da el tipo de avión y el nombre del propietario; y aunque algunos registros son actualizados a diario, hay otros que solo lo son mensualmente o anualmente.

Dónde encontrar la información de propiedad

AeroTransport es un buen comienzo para buscar. El “Banco de Datos” (“Data Bank”) incluye información proveniente de más de 60 países y hay un sistema de búsqueda con múltiples facetas. Algunas búsquedas son gratuitas, pero para el resto se necesita una suscripción, con una opción mensual de 120 euros y unas anuales que van de 1.200 a 1.700 euros.

Spotters mantiene una lista de registros nacionales y ha descargado bases de datos que tan sólo le permiten hacer búsquedas de uno o dos registros a la vez.

Airframes también ofrece un sistema de búsqueda de propiedad (gratis, pero se necesita un registro). El contenido viene de distintas fuentes, que incluyen registros oficiales, como los de Canadá, Francia, Gran Bretaña, los Estados Unidos, Dinamarca, Holanda, Suecia y Australia.

RZJets permite búsquedas por distintivo de cola y otros identificadores, y tiene también una larga lista de modelos de avión. Haga clic sobre un modelo, por ejemplo, el Boeing MAX, y vea todos los propietarios de ese modelo.

También busque en:

Hay cierta información de propiedad disponible en FlightAware y Flightradar24.

Registros nacionales

Aquí hay algunos de los principales registros en los que se puede buscar:

Hay varios portales que proveen listas de registros nacionales:

CorporateJetInvestor, en su Official Guide to Airplane Registration 2019, ofrece resúmenes de requisitos para registros nacionales. También los nombres de las agencias nacionales de registro, pero sin vínculos. Las entradas indican si hay un registro público. En la sección “Country Data at a Glance” (“Un vistazo a datos por país”), que comienza en la página 76, la guía dice si el registro es público, pero no da más detalles. Los resúmenes han sido elaborados por expertos locales, y aparecen sus nombres y datos de contacto.

Reporteros frustrados

Los vacíos de información pueden hacer difícil la investigación.

Reuters explicó en el 2018 cómo usó los registros nacionales para una gran investigación en la que reportó que “aeronaves de Occidente terminan en manos de quienes están en las listas negras de Estados Unidos”.

El periodista Rinat Sagdiev escribió una pieza complementaria sobre cómo Reuters identificó los dueños en los Estados Unidos, Irlanda, Rusia y Ucrania. “Después de Ucrania, sin embargo, muchas de las aeronaves que los reporteros de Reuters rastrearon viajaron a Irán, Afganistán o Siria. Ninguno de estos países mantiene un registro público de aeronaves disponibles”, dijo Sagdiev.

Por otro lado, hay sorpresas agradables.

Ivan Angelovski, un reportero en Serbia, utilizó un abanico de herramientas para la investigación que llevó a un artículo de 2019, publicado en Balkan Insight, y en el que indagaba en el jet utilizado por el primer ministro. Angelovski rastreó su compra por parte de una farmacéutica de Brasil “que tan solo unos meses después ganó el derecho de comprar una farmacéutica que era propiedad del Estado serbio”. No hubo un registro oficial de esta compra de 6 millones de dólares, pero halló que el jet estaba registrado por parte del gobierno.

El artículo de 2020 publicado en ProPublica, Steve Bannon’s Use of Private Jet Linked to Chinese Businessman Could Violate Campaign Finance Law, es un buen ejemplo del uso de múltiples fuentes para determinar quién es el verdadero dueño de una aeronave, cuando el registro está a nombre de una empresa fachada off-shore. Entre otras cosas, el periodista de ProPublica, Justin Elliot, dijo que “había múltiples videos en línea [del aparente dueño], que parecen haber sido tomados en el avión, y que coinciden con fotografías del interior y exterior del jet con el mismo distintivo de cola“.

Los registros pueden darle una impresión equivocada

No es inusual que se oculte quién es el verdadero dueño de una aeronave.

El nombre en la base de datos de registro puede resultar siendo una compañía fachada en un país donde puede ser muy difícil descubrir quién es el actual beneficiario.

Esto implica hacer seguimiento a sombrías compañías y personas.

En este artículo de Middle East Eye, quedan descritas las frustraciones que surgen al querer determinar el dueño de una aeronave. “El avión se registró en la Isla de Man el año pasado, a nombre de una compañía llamada Multibird Overseas LTD, pero todavía no es claro quién tiene la propiedad final del avión. Simon Williams, el director de la Administración de Aviación Civil de la Isla de Man, se negó a responder las preguntas de MEE”, dice el artículo.

Trucos para mantener el secreto en Estados Unidos

Los periodistas investigativos de Estados Unidos han explorado cómo algunos dueños han registrado sus jets a través de bancos o fideicomisos para que no los identifiquen.

El gobierno de los Estados Unidos permite que los propietarios extranjeros transfieran sus títulos a un fideicomisario estadounidense. Hay más de 1.000 aeronaves que tienen direcciones en fideicomisos como Aircraft Guaranty Corp. Todos están en Onalaska, Texas, un pueblo que ni siquiera tiene aeropuerto, según reportó WFAA en el 2019.

 En una serie llamada Secrets in the Sky, el Boston Globe expuso cuán extendidos estaban los registros disfrazados: “Una investigación de Spotlight Team halló que la laxa vigilancia de la Administración Federal de Aviación, durante décadas, facilita que los narcotraficantes, políticos corruptos e incluso personas que tienen vínculos con el terrorismo registren aviones privados y escondan sus identidades”. La propiedad de más de uno en cada seis aviones registrados en los Estados Unidos no se puede rastrar, según The Globe.

El New York Times reportó cómo una laguna en el registro benefició a un oligarca ruso. (Vea este artículo de Business Jet Traveler, en el que se defiende esta práctica.)

Los países favoritos para registrarse

El registro no tiene que hacerse en el lugar donde vive el dueño del avión, y los aviones se pueden registrar varias veces, a veces con cambios en el número de identificación.

La publicación  Official Guide to Airplane Registration 2019, de Corporate Jet Investor, describe las reglas nacionales sobre registro de aviones, y el portal añade noticias sobre el negocio de la aviación. Algunas de las principales consideraciones son la facilidad de registro, la privacidad y los beneficios tributarios.

La Isla de Man es una jurisdicción muy utilizada para registrar las aeronaves, pues según un informe del International Consortium of Investigative Journalists, provee una forma de escapar a los impuestos de la Unión Europea.

Otros lugares de registro muy utilizados son Aruba, Bermuda y las Islas Caimán.

El leasing como problema adicional

Cuando un jet se adquiere en leasing, que es una práctica común, resulta casi imposible saber quién está pagando por un vuelo específico.

Esta fue la experiencia del periodista Erdélyi Katalin, del portal investigativo húngaro Atlatszo, cuando comenzó a preguntar con respecto al uso de un jet privado por parte del primer ministro, Viktor Orbán. Su investigación halló que el jet fue registrado en Austria. No se sabe quién pagó por los vuelos, pues el jet es operado por International Jet Management GmbH, una compañía austriaca que se especializa en operar jets de negocios.

Viktor Orbán baja del jet OE-LEM, en el Aeropuerto de Budapest, el 25 de julio de 2018. Foto: Atlatszo / Daniel Nemeth

GIJN publicó un artículo en el que los reporteros de Atlatszo describen su investigación, “How They Did It: A Private Yacht, a Luxury Jet and Hungary’s Governing Elite.”

Otros registros que resultan útiles

Otros registros gubernamentales pueden resultar útiles, en particular aquellos que tienen que ver con seguridad aérea. Los reportes de accidentes pueden proveer detalles adicionales de propiedad, y las agencias nacionales a cargo de la seguridad de vuelo pueden revelar registros de accidentes e inspecciones.

The Aviation Safety Network (ASN) es una iniciativa privada e independiente, que mantiene una base de datos en línea sobre accidentes y asuntos de seguridad relacionados a aviones comerciales, aviones de transporte militar y jets corporativos. La ASN Safety Database contiene descripciones detalladas de más de 20.300 incidentes, secuestros y accidentes.

ASN tiene una lista internacional de foros de investigación de accidentes.

Para accidentes en los Estados Unidos, la agencia responsable es la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte. Los registros de otras agencias de los Estados Unidos, como los registros de compra y contrato, también ofrecen fuentes potenciales de información para historias relacionadas con aviones gubernamentales. BuzzFeed utilizó una petición de derecho a la información para mostrar cómo la Administración para el Control de Drogas transfirió registros, con el fin de ocultar el tamaño de su flota.

The Aviation Herald hace reportaje de forma diligente con respecto a todo tipo de incidentes y accidentes en el mundo.

Se pueden comprar registros adicionales

En los Estados Unidos, la base de datos de registro de la Administración Federal de Aviación (FAA) es bastante rudimentaria. Sin embargo, puede encontrar información adicional en otros dos lugares.

Uno de ello es la historia de registros/ventas. Otro es el certificado de navegabilidad, que documenta las modificaciones y reparaciones. Entre otras cosas, estos certificados muestran qué modificaciones se hicieron; por ejemplo, el abrirle agujeros al fuselaje para instalar cámaras.

Estos informes están disponibles por 10 dólares y pueden ordenarse en línea a la FAA. Tendrá que usar el número N y el número serial, y tarda aproximadamente una semana. (Un consejo: no utilice la letra “N” cuando ingrese el número N en la opción de búsqueda).

Portales especializados en los ricos y famosos

Hay algunos portales que recogen información sobre los aviones privados de personas importantes en el gobierno y en el mundo de los negocios, y es posible encontrar mucha información en Google.

Aquí hay una selección:

The Private Jet Owners Register es una lista selectiva de aviones de personas con posiciones prominentes en los Estados Unidos, Rusia, el Reino Unido y otros países. Es administrado por una persona que prefiere permanecer anónima, y que también administra www.SuperYachtFan.com.

AirCharterService mantiene una lista de aviones utilizados por los principales líderes mundiales, con descripciones bastante detalladas.

Dictator Alert es un robot de Twitter que rastrea aviones que están registrados a nombre de regímenes autoritarios, y que aterrizan y despegan del Aeropuerto de Ginebra. Los resultados se cuelgan en Twitter y Facebook. El proyecto es administrado por François Pilet y Emmanuel Freudenthal. Pilet es un periodista freelance con base en Suiza, y es el cofundador de la agencia de noticias vesper.media. Freudenthal es un periodista investigativo freelance radicado en África. La lista de aviones rastreados está basada en fuentes públicas y registros oficiales, y usted puede descargar la lista actual como un documento Excel.

En febrero de 2020, el programa de alertas se amplió para incluir a Londres y París. Siga @London_dictator y @Paris_dictators.

¿En qué vuelan los reyes y los presidentes? Vea una lista de estas aeronaves en Wikipedia.

Asuntos técnicos y conceptuales al hacer reportajes con datos de vuelos

Esta sección tratará los siguientes temas:

  • Utilizar programación para analizar datos de vuelos
  • Las ambigüedades en los datos ADS-B
  • Conocer la identidad de los pasajeros
  • Lidiar con la especulación
La disponibilidad y uso de los datos

Hay mucho que se puede apreciar utilizando las herramientas públicas en los portales de seguimiento de vuelos.

Estos portales ofrecen interfaces de programación de aplicaciones (API, por sus siglas en inglés) para facilitar el uso de su información. Quizás sea necesario suscribirse para recibir alertas de cuándo despegan aviones específicos.

Los proyectos más ambiciosos necesitarán acceso a datos y refinarlos con programación a la medida. Como ya se dijo, es posible obtener datos por parte de los mejores servicios de seguimiento.

Para trabajar con el alto volumen de datos de tráfico de vuelo, generalmente necesitará cierta experticia con un lenguaje de programación como R o Python, para procesarlo y analizarlo. Si tiene muchos datos, probablemente deba almacenarlos en una base de datos. PostgreSQL es una buena herramienta para ello por su extensión PostGIS, que le permite almacenar los datos como objetos geográficos, y realizar búsquedas espaciales con ellos. Por ejemplo, convirtiendo los datos en bruto de puntos en las detecciones de transpondedor, a líneas que muestran la trayectoria de los aviones.

Peter Aldhous, es un experto en el uso de datos de vuelos para BuzzFeed News, que utiliza datos de Flightradar24.

En el 2016, Aldhous escribió “Spies in the Skies”, un artículo en el que mostraba cómo los aviones operados por el FBI y el Departamento de Seguridad Nacional de los Estados Unidos (DHS) sobrevuelan rutinariamente la mayoría de las grandes ciudades estadounidenses. Luego, con el entrenamiento del algoritmo de datos para los aviones del FBI y el DHS, usó el aprendizaje electrónico para identificar otros aviones espía. (Vea más detalles en esta explicación.)

Peter Aldhous, de BuzzFeed, reportó sobre los aviones del FBI que sobrevuelan las ciudades. Imagen: Cortesía de BuzzFeed

Consulte aquí un tutorial elaborado por Geodose en el 2018, sobre cómo crear simples seguimientos de vuelos con Python, y una actualización de 2019, sobre “cómo hacerlo más agradable visualmente, con una aproximación más avanzada, utilizando Pandas y Bokeh.”

Ambigüedades en los datos

Hay algunos problemas que deben tenerse en cuenta al usar datos de vuelos.

El sistema produce múltiples puntos de datos, entre ellos la ubicación y la altura, pero no envía un mensaje o prueba concreta de que hubo un aterrizaje. La evidencia casi certera de cuándo y dónde el avión está descendiendo hacia un aeropuerto la da el hacer ciertas conexiones y deducciones a partir de los puntos de datos.

Una complicación adicional es que, en lugares con un cubrimiento irregular de ASD-B, como el desierto del Sahara, las señales pueden desaparecer. Si no hay receptores no hay datos, aunque el avión puede aparecer más adelante.

También es posible que haya una evasión intencional. Los pilotos pueden apagar el transpondedor. Puede no ser legal o seguro, pero esto evita efectivamente el seguimiento ADS-B.

¿Quién está a bordo?

El conocer sobre las rutas de vuelo no es lo mismo que saber quién estaba en el avión o por qué se hizo el viaje.

La información de vuelo aporta pistas de muchas formas, pero es necesaria una verificación posterior y buscar más elementos para poder desarrollarlas

Las ambigüedades a menudo pueden poner a los periodistas en aprietos.

Avi Scharf, el editor de Haaretz English Edition, en Israel, que lanza con frecuencia trinos sobre los movimientos de vuelos militares, escribió en octubre de 2018 una historia que desató un escándalo.

Sharf informó sobre un vuelo inusual de jets privados de negocios, desde Tel Aviv hacia Islamabad. El gobierno de Pakistán lo negó, y según se dijo en un artículo del diario paquistaní Dawn, las ambigüedades de los datos de vuelo forzaron a Scharf a admitir que no estaba 100% seguro de que el avión aterrizó en ese país, aunque estaba descendiendo en esa dirección. 

Varias semanas después, un reportero de Middle East Eye logró hablar con testigos que trabajaban en el aeropuerto y que confirmaron el aterrizaje. “Pero todavía hay un gran misterio”, escribió el periodista Suddaf Chaudry. “¿Qué hacía un avión en Pakistán, un país que no tiene relaciones diplomáticas con Israel, y quién estaba a bordo?”

¿Por qué se hizo el viaje?

Puede no llegar a conocerse el propósito de un viaje.

Tratar de hallar los motivos para realizar viajes fue un reto para Novaya Gazeta y el Organized Crime and Corruption Reporting Project, cuando rastrearon un avión que era propiedad de Yevgeny Prigozhin[SV8] , un empresario con muchos contratos en el gobierno ruso, y que a menudo se conoce como el “cocinero del Kremlin”.

¿Por qué volaba casi cada mes entre África y el Medio Oriente el Raytheon HAWKER 800XP, con número de registro M-VITO? Las reporteras Irina Dolinina, [SV9] Alesya Marokhovskaya y el equipo de datos de Novaya Gazeta siguieron sus movimientos durante 26 meses. Conectaron el jet a Prigozhin gracias a fotos del interior del avión que su hija colgó en Instagram. Luego, información que fue filtrada, y que rara vez resulta disponible, les permitió confirmar quién estaba en el vuelo. 

Novaya Gazeta documentó muchos viajes a Siria y saltos frecuentes a África. La evidencia circunstancial motivó una búsqueda para hallar por qué se hacían estos viajes.

Los viajes a la República Central Africana, por ejemplo, podrían estar relacionados con compañías asociadas a Prigozhin, para desarrollar minas de oro y diamantes. Los reporteros encontraron un contrato que les concedía a los rusos el derecho a hacer pagos en efectivo a funcionarios, y que decía que la entrega de efectivo “solo es posible en jet privado”.

El Washington Post realizó, en el 2019, otra mirada a viajes hechos durante un largo lapso. La historia que resultó de ello fue, “Elon Musk’s Highflying 2018: What 150,000 Miles in a Private Jet Reveal About his ‘Excruciating’ Year.” El periódico siguió 250 vuelos de su jet. “Este es un vistazo a la vida salvaje de la estrella de tecnología más polarizadora de los Estados Unidos, poniendo de relieve el caos de un año”, escribió el reportero Drew Harwell. 

Los vuelos estaban relacionados con desarrollos durante el año. Al describir el tipo de investigación que fue necesaria para la historia, Harwell dijo: “Los datos no muestran quién estaba a bordo durante los vuelos, pero sus apariciones públicas, entrevistas y tweets confirmaron algunos aspectos de los viajes de Musk”.

Aeronaves militares y gubernamentales

Aunque la mayoría de las aeronaves militares y gubernamentales pueden ser casi imposibles de seguir, los reporteros han desarrollado historias que describen sus movimientos.

También hay una cantidad sorprendente de información disponible con respecto a jets utilizados por líderes gubernamentales.

Un  estudio académico halló que “más del 80% de las aeronaves militares y el 60% de las aeronaves gubernamentales se filtran por motivos de privacidad, con una importante variación entre países.” El líder de este grupo de seis autores fue Martin Stroheimer, del Departamento de Ciencia de la Computación de la Universidad de Oxford.

Una buena parte de los seguimientos pueden hacerse en los portales que ya se mencionaron, pero más abajo encontrará algunos recursos especializados que resultan interesantes y son ejemplos de buena investigación.

Portales especiales para rastrear vuelos militares

Hay unos pocos portales que se especializan en rastrear vuelos militares.

ADS-B.NL es un portal que se enfoca en rastrear aeronaves militares en el mundo y depende de datos en tiempo real de ADS-B Exchange. Ofrece una variedad de opciones de visualización, con información sobre aeronaves militares de más de 70 países. Vea una explicación del portal hecha por su fundador, Peter Lammertink.

Radarbox permite hacer algunas búsquedas gratis y le permite construir su propio widget, para hacer seguimiento en tiempo real a vuelos. Radarbox bloquea o censura su seguimiento para proteger la seguridad de operaciones militares y la privacidad de ciertos operadores de jet privados.

Scramble tiene bases de datos sobre distintas aeronaves en fuerzas aéreas de Europa, los Estados Unidos, y Canadá, así como algunas en Suramérica, África y Asia. La Sociedad Holandesa de Aviación mantiene el portal y sus foros activos. Scramble también hospeda The Soviet Transport Database.

 Planeflightracker se especializa en aeronaves de la OTAN y las fuerzas armadas rusas.

Siga @CivMilAir, y podrá ver a dónde viajan el príncipe Saudi o el vice presidente de los Estados Unidos. (El proyecto es apoyado por un portal donde puede “comprarle una taza de café a CivMilAir” por 3 libras esterlinas.)

GVA Dictator Alert es un robot que sigue aviones utilizados por regímenes autoritarios que aterrizan en el Aeropuerto de Ginebra. Dos periodistas freelance, François Pilet and Emmanuel Freudenthal, administran este proyecto, así como Dictator Alert. Cada hora se activa un código script para comparar los registros que provienen de una antena ADS-B, con una lista de aeronaves registrada a regímenes autoritarios o utilizada regularmente por parte de ellos.

Aircraft Serial Number Search permite hacer búsquedas de aviones militares estadounidenses y es mantenida por el experto Joe Baugher, “una persona obsesionada con los números seriales de aeronaves.” Su portal también tiene una colección sorprendente de Portales de Aviación.

Aviones militares sobre Europa el 23 de mayo de 2019. Imagen de pantalla del portal de seguimiento ADS-B Exchange.

Ejemplos acertados de los medios al observar a los militares

David Cenciotti, un periodista radicado en Roma, que administra The Aviationist blog ha hecho rastreos para llegar a muchas primicias. Mostró que los Estados Unidos habían aumentado la presencia de sus activos aéreos cerca de Crimea después de un incidente que hubo allí en el 2018, y en abril de 2018 siguió la aeronave utilizada por los Estados Unidos, el Reino Unido y Francia para hacer ataques aéreos a Siria, luego de analizar los recorridos de los ataques. Analiza de forma rutinaria los movimientos militares de los Estados Unidos, y el 10 de mayo de 2019, por ejemplo, reportó que la Fuerza Aérea de los Estados Unidos estaba posicionando a cuatro B-52 en Qatar.

En esa misma línea, Reuters reportó en el 2018: “Contratistas militares privados rusos son enviados en vuelos clandestinos a Siria, según datos de seguimiento de vuelos. Además, un rastro de documentos revela cómo aeronaves de Occidente terminan en las manos de quienes están en listas negras estadounidenses. […] Los periodistas de Reuters vigilaron el aeropuerto de Rostov, registraron los vuelos inusuales utilizando datos de seguimiento de vuelos que están disponibles de forma pública, buscaron los registros de propiedad de las aeronaves y realizaron docenas de entrevistas, incluyendo una reunión en un restaurante de moda, con un mayor que fue de la infantería de marina soviética, y que está en la lista negra del gobierno de los Estados Unidos”.

Reuters se apoyó principalmente en datos de los tres más importantes portales de monitoreo de vuelos: FlightRadar24, Plane Finder y Virtual Radar.

Si bien la observación directa puede ser anticuada, todavía genera historias. El periodista venezolano Javier Mayorca escribió en Twitter, en marzo de 2019, que vio cómo se descargaban de aviones rusos unas 100 tropas y 35 toneladas de equipo, en el aeropuerto más importante de Venezuela. Reuters desarrolló la historia: “Un jet de pasajeros Ilyushin IL-62 y un avión de carga militar Antonov AN-124, despegaron del aeropuerto militar ruso Chkalovsky hacia Caracas, haciendo una parada en Siria, según el portal de seguimiento de vuelos Flightradar24.”

Sin embargo, rastrear aviones militares genera dudas sobre la conveniencia de revelar información sensible. Anand Kumar, de The Lede, escribió un artículo sobre las implicaciones de esto, y sobre cómo los rastreadores de aviones que cita revelaron movimientos de la Fuerza Aérea de India en febrero de 2019. 

Aviones secretos involucrados en arrestos irregulares turcos

En las tempranas horas de una mañana de marzo, un jet con el distintivo de cola TC-KLE aterrizó en Pristina, la capital de Kosovo. Dos horas más tarde despegó con seis ciudadanos turcos, cinco de ellos profesores, y luego aterrizó en una base aérea de Ankara, según una investigación conjunta (en alemán) de 2018, coordinada por los medios informativos Correctiv y Frontal 21. Eran ciudadanos turcos, que fueron arrestados en otros países y llevados de vuelta a Turquía por el servicio de inteligencia del país, MIT. Luego de recibir información de vuelo de forma extraoficial, los reporteros identificaron la aeronave empleada, y gracias al registro civil turco, hallaron que era propiedad del servicio de inteligencia de este país.

En el libro “Ghost Plane,” el periodista británico Stephen Gray describe una importante investigación realizada por la Agencia Central de Inteligencia de los Estados Unidos (CIA), sobre las entregas de personas arrestadas y transportadas irregularmente.

En una entrevista, dijo:

“En realidad no sabía cómo podría penetrar el muro de secreto de la CIA, la organización de inteligencia más famosa del mundo, y cuando al fin lo hice, junto con otros, fue una enorme sorpresa que era posible rastrear movimientos de agentes de la CIA. Dejaban todo tipo de pistas asombrosas, e incluso era posible acceder a los planes de vuelo de la flota de aviones de la CIA. Toda su red de operaciones en el mundo quedó frente a nosotros. Al final tuve miles de planes de vuelo de aviones de la CIA que me permitieron localizar, y confirmar todo tipo de historias de arrestos y transportes irregulares que fueron descritas por los prisioneros.”

Buzzfeed News “entrenó a una computadora para que buscara aviones espía escondidos”, tal como lo describió en este informativo artículo de 2017, escrito por Peter Aldhous, y en el que enseña cómo replicar esta estrategia. Una historia que usó este método fue “Spies in the Skies”, de 2016. En ella dice: “Cada día laboral, decenas de aviones del gobierno de los Estados Unidos despegan y lentamente circulan sobre las ciudades estadounidenses”.

Viajes gubernamentales

Los viajes que hacen los jefes de Estado a menudo procuran tener mucho cubrimiento, pero también hay sorpresas.

Un observador de pájaros del Reino Unido recibió mucha atención mediática en el 2018, cuando fotografió, por un golpe de suerte, al Air Force One que llevaba a Donald Trump en un viaje sorpresivo a Irak. “Como resultado, la Casa Blanca se vio obligada a revelar los detalles del viaje antes de tiempo, generando caos en los planes de seguridad y administración de medios”, dijo The Guardian.

Un avistador de aviones canadiense dedujo el viaje del primer ministro Justin Trudeau a Mali, utilizando un rastreador de vuelos.

Asimismo, en una ocasión @CivMilAir preguntó en Twitter: “¿Erdoğan va para alguna parte?”

El encanto de los jets privados

Los jets son juguetes costosos, y los funcionarios públicos a menudo terminan en problemas por comprarlos o viajar en los de otros.

El uso de jets privados por parte de funcionarios también ha sido debidamente analizado.

Una investigación publicada en el 2018 por Atlatszo, en Hungría, encontró vínculos entre la élite húngara, incluyendo al primer ministro Viktor Orbán, y un yate de lujo y un jet privado, ambos registrados en el extranjero.

Politico ha escribió sobre cómo sus reporteros hicieron seguimiento al indicio que les dio una fuente, según la cual Tom Price, el Secretario de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos, rutinariamente usaba jets privados para viajes, quizás violando las reglas de viajes federales. Primero, los informes construyeron una base de datos de sus viajes. Luego vigilaron aeropuertos para identificar el avión que utilizaba e investigaron el costo de los chárter.

Seguimiento relacionado con Trump

El artículo de McClatchy, “Trump, Russian Billionaire Say They’ve Never Met, but Their Jets Did — in Charlotte”, escrito por Kevin G. Hall, Adam Bell, Rick Rothacker y Greg Gordon, y publicado en marzo de 2017, llamó la atención sobre los vuelos de Donald Trump y el oligarca ruso Dmitry Rybolovlev, porque se intersectaban. En colaboración con otros colegas, los periodistas seguían aviones relacionados con Trump y con una variedad de rusos.

La revelación de los aterrizajes que coincidían fue una de varias historias que se desarrollaron a partir de seguir de forma regular datos específicos de vuelos, así como otras enfocadas en los negocios de Rybolovlev. El New York Times describió las conexiones Trump-Rybolovlev en el 2017, en un artículo llamado “Tracking the Yachts and Jets of the Mega-Rich“. En él dijo:

“Nueva tecnología, portales web especializados, y un ejército de rastreadores de aviones aficionados y observadores de yates en el mundo, han hecho más fácil que nunca localizar el yate o jet de un multimillonario en cualquier lugar del mundo, y seguirlo”.

Vale la pena leer “Planespotting: Michael Cohen’s Amazing Journey”, por Luise Mensch, y publicado en su blog Patribotics en febrero de 2017, por su sorprendente uso de registros de aviación para conocer el paradero de Michael Cohen, el abogado de Trump. Es particularmente entretenido el cómo una foto de Instagram tomada por la ventana de un avión, y que incluyó parte del ala, se utilizó para identificar la aeronave.

El negocio de rastrear

No solo los reporteros rastrean jets utilizados por empresarios y celebridades, también lo hacen los inversionistas y sus competidores en la industria.

El seguimiento de jets corporativos con tecnología ADS-B abrió toda una línea de negocios para compañías que venden información basada en sus movimientos.

Desde un inicio, los inversionistas contrataron a observadores de aviones para identificar la actividad de jets corporativos en ciertos aeropuertos. Existe una controversia sobre si esto constituye usar información privilegiada de forma ilegal, pero una respuesta corta es que no, según explica este artículo de CNBC.

Los observadores crean listas de jets corporativos, para establecer patrones y desviaciones. Asimismo, los vuelos específicos a horas específicas se analizan dentro del contexto de otras noticias e información relacionada.

JetTrack

JetTrack vende información a inversionistas y más adelante también revela sus hallazgos como estudios de caso. Uno de ellos concluye: “Un analista que utilice JetTrack pudo haber hecho seguimiento al vuelo de ejecutivos de Constellation, en la antesala del anuncio en agosto de 2018, y haber identificado un fuerte indicio de que Constellation estaba interesada en hacer una inversión adicional en Canopy”.  

 “JetTrack también les permite a los usuarios hacer búsquedas por sector, lo cual da la oportunidad de analizar qué tan frecuentes son las visitas de los ejecutivos de Michael Kors, en comparación con las visitas hechas por ejecutivos de otras compañías de la misma industria que cotizan en la bolsa”.

La compañía ofrece datos gratis a “académicos afiliados a instituciones acreditadas, o entidades que intentan demostrar o desvirtuar una idea”.

Quandl

En el 2018, Quandl  inició un servicio llamado Corporate Aviation Intelligence, y dijo: “Los vuelos corporativos atípicos son un fuerte indicio de que habrá una fusión o adquisición, una expansión de la compañía, asociaciones y otro tipo de actividades”. En una anécdota relacionada con sus éxitos, la compañía escribió:

Confirmado: SunTrust | BB&T. Los bancos SunTrust y BB&T anunciaron una fusión de 66.000 millones de dólares, creando así el sexto banco más grande de los Estados Unidos, de acuerdo a sus activos y depósitos. SunTrust visitó BB&T, en Carolina del Norte, dos veces la semana pasada y una vez el pasado agosto. Ambas firmas estuvieron en Nueva York el 3 de diciembre.

Incluso se han hecho investigaciones académicas sobre la observación de aviones con propósitos corporativos.

Verificación académica

Los profesores de la Universidad de Oxford han usado datos de vuelos para mostrar varias instancias en las que, antes de que se publique un anuncio oficial, los potenciales compradores viajaron para visitar las corporaciones que pensaban adquirir. Los académicos argumentaron a favor de que existieran opciones de confidencialidad en su artículo, “The Real First Class? Inferring Confidential Corporate Mergers and Government Relations from Air Traffic Communication.”

Los jets privados han sido rastreados por inversionistas y por periodistas.

Un ejemplo de ello es el posible acuerdo de Aphria con uno de los gigantes más grandes de tabaco a nivel mundial, el Altria Group Inc. Esto lo reveló en el 2018 un inversionista que sigue distintivos de cola en los jets privados del aeropuerto donde queda la sede de Aphria.

En mayo de 2019, Reuters reportó: “Los gastos de los hedge funds en seguimiento a aviones, que superan los 100.000 dólares al año, se vieron recompensados cuando, la semana pasada, Occidental Petroleum Corp anunció dos acuerdos que coincidían con lugares que recientemente visitaron los aviones privados de la compañía.

El Gulfstream G650ER de 18 puestos, propiedad del director ejecutivo de Amazon, Jeff Bezos, tiene el distintivo de cola N271DV, y fue rastreado para hallar pistas con respecto a qué ciudad sería la nueva sede de Amazon. (Al mismo tiempo que escribo esto, puedo observar en tiempo real, en ADS-B Exchange, que su jet vuela de Nueva York a Seattle).

Fotos

Los observadores aficionados de aviones, que existen en casi todos los países, a menudo toman fotografías.

Para acceder a grandes archivos de fotografías consulte:

Planespotters.net

Jetphotos.com