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Moussa Ngom from La Maison Des Reporters-3
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Image: Courtesy of Moussa Ngom

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Conoce La Maison des Reporters, primer medio senegalés financiado por sus lectores

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Moussa Ngom from La Maison Des Reporters-3

Moussa Ngom, fundador de La Maison des Reporters. Imagen: cortesía de Ngom

Habían pasado apenas dos años desde su fundación cuando La Maison des Reporters (LMDR) fue aceptada como miembro de GIJN en 2021. El crecimiento de este medio es una historia de la pasión descomunal de periodistas veinteañeros que se sumaron al fundador, Moussa Ngom, para hacer un proyecto distinto en Senegal.

Senegal es una nación francoparlante del oeste de África que cuenta con 17 millones de habitantes, que tiene más libertades que la mayoría de los países en la región y cuya prensa es conocida por su independencia. Con la posición 49 en la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa de 2021 de Reporteros Sin Fronteras, está muy por encima de sus países vecinos, como Guinea (109), Mali (99) y Mauritania (94). 

Sin embargo, el ámbito periodístico de Senegal tiene sus problemas. “Existen algunas excepciones, pero la mayoría de los medios es controlado por empresarios, políticos y grupos religiosos que solo aceptan a la prensa que ellos mismos controlan”, afirmó Hamadou Tidiane Sy, experto en medios y fundador de E-jicom, una escuela de periodismo en Dakar. 

El problema con los medios tradicionales

A principios de 2021, medios públicos y privados fueron atacados y algunos periodistas recibieron amenazas de muerte. Los agresores estaban descontentos con la cobertura sobre un líder de la oposición política, acusado de violar a una menor en un salón de masaje. El caso dominó el entorno mediático del país durante meses y reveló uno de los principales inconvenientes a los que se enfrenta la prensa senegalesa.

“Aquí, los medios se enfocan más en las noticias del ámbito político; la lucha por el poder y lo que eso conlleva”, se lamenta Ngom. “Los aspectos de la vida pública quedan relegados”. 

Ngom, que apenas tiene 28 años, no necesitó mucho tiempo trabajando en los medios tradicionales para convencerse de que no encajaba en ellos. En 2017, mientras estudiaba en la escuela de periodismo CESTI (Centro para la Información Ciencia y Estudios Técnicos) en Dakar, realizó prácticas para uno de los mayores grupos mediáticos del país. Lo que encontró no cumplió con sus expectativas. 

“La manera en la que estaban estructurados no se ajustaba a mi ideal de cómo debería ser el periodismo”, recuerda Ngom. “Por ejemplo, yo estaba encargado de producir artículos, pero hacerlo era un reto enorme. Tenía que enfrentarme a la falta de recursos, la hiper-productividad [del ritmo de trabajo impuesto a los periodistas] y me di cuenta de que no podría prosperar con ese modelo”. 

El proceso de independizarse

En ese momento, el joven estudiante tomó el que sería su primer paso hacia la creación del primer medio independiente completamente participativo del país. Creó un blog y viajó por el país, informando sobre lo que encontraba para alimentar su sección de “libro de viajes”. Practicó su propio ideal de cómo debería ser el periodismo. Además, se creó una reputación, obtuvo experiencia de campo y ganó premios. 

Aunque consideró trabajar como periodista independiente para avanzar su carrera, pronto abandonó la idea. “La tarifa por una historia de radio es de 2,500 FCFA (alrededor de $4.15 dólares) lo cual es completamente ridículo”, explicó Ngom. 

En cambio, eligió experimentar con un modelo participativo: atravesando Dakar con tarjetas de suscripción para inscribir lectores a su blog. Los ingresos que obtenía no eran grandes, pero le permitieron, por ejemplo, comprar un teléfono y financiar sus reportajes. 

La calidad de su trabajo le valió galardones y atrajo la atención de otros periodistas jóvenes. Pero algunos profesionales veteranos y miembros de los medios tradicionales senegaleses seguían mirándolo con escepticismo.

“El director de mi escuela de periodismo me dijo que, en cualquier caso, no creía que el proyecto llegara muy lejos”, recordó Ngom. “Recibí una llamada de un colega que me dijo que el público senegalés no estaba preparado para este tipo de proyecto, que no prosperaría”. 

La creación de una red revolucionaria

El 30 de septiembre de 2019, rodeado por una docena de jóvenes periodistas inspirados por su enfoque independiente, Ngom presentó “La Maison Des Reporters” (La casa de los reporteros) en una conferencia de prensa. Desde entonces, el grupo ha seguido creciendo y viviendo un nivel de éxito que, según cuenta, supera sus expectativas. Pese a que la gran parte de la plantilla original de LMDR estaba conformada por periodistas menores de 30 años, la independencia del sitio también atrajo a otros reporteros más experimentados. “Tenían las mismas ideas, pero no habían podido realizarlas y, como yo lo había hecho, se unieron al proyecto para poder concretar una misión con la que se sentían comprometidos”, dijo Ngom. 

la maison des reporters

Imagen: captura de pantalla

Por otro lado, el lanzamiento de LMDR demostró los retos económicos que conlleva ser un pionero en un país donde los medios tradicionales son financiados por la gente en el poder. La meta inicial del sitio era alcanzar $36,000 en su primera campaña de recaudación de fondos. Sin embargo, solo consiguieron $3,000, cerca de 10% de su objetivo.

“A pesar de ello, me dije que lanzaríamos el proyecto con algunos ajustes, con condiciones más flexibles que permitieran a los periodistas venir, hacer su historia e irse”, cuenta Ngom. “De esta manera, pudimos seguir existiendo”.

La Maison Des Reporters no tiene un equipo permanente. Más bien, se maneja como una red de reporteros que comparte ciertos valores y una visión del periodismo. Para ellos, es necesario perseguir un modelo basado en los hechos y alejarse del “Wasahala”, un formato de programa de entrevistas popular en los medios senegaleses, en el que los invitados discuten y comparten sus opiniones sobre la política y las noticias. 

Al principio, LMDR funcionaba con una docena de miembros fundadores. Ahora, se dirige con una estructura flexible que sigue evolucionando según los recursos disponibles. La empresa sin ánimo de lucro gira en torno a Ngom, coordinador y único trabajador de tiempo completo. Lo apoya un asistente sin permanencia y unos 15 integrantes llamados “mentores”. En marzo de 2022, el núcleo de la organización estaba conformado por más de 100 reporteros —miembros que pueden estar relacionados con otras redacciones o trabajando como periodistas independientes—. 

Así funciona el ritmo diario de La Maison Des Reporters: los periodistas independientes y reporteros proponen investigaciones o historias de largo formato que no tienen la oportunidad o los medios para cubrir en otros lados. Los periodistas con más experiencia evalúan estas propuestas y, si las aprueban, la organización ofrece apoyo editorial y una paga decente (LMDR paga en promedio $300 en gastos, así como una cuota para los periodistas independientes según el acuerdo laboral local del reportero). Además, LMDR publica la historia o investigación una vez completada.

El trabajo del sitio web —que incluye historias en formato de audio, escrito y multimedia— ya ha recibido cinco premios regionales e internacionales

Uno de esos periodistas galardonados es Ass Momar Lô. Su investigación de audio sobre la migración en Senegal, emitida por LMDR a finales de 2021, ganó el Premio Africano Norbert Zongo de Periodismo Investigativo y fue elegido en la Selección del Editor de GIJN por ser una de las mejores investigaciones del África francófona del año pasado. “Se trata de periodismo a profundidad, guiado por el interés de informar al público con total independencia y transparencia”, explicó Lô.

Un proyecto por y para el público

Uno de los medios de investigación con mayor prestigio en el mundo francoparlante es el sitio francés Mediapart. Este ha creado una potente reputación como una organización de noticias financiada por sus suscriptores, en lugar de apoyarse en la publicidad, lo cual le ha dado la libertad para revelar algunos de los mayores escándalos políticos del país en la última década. En Senegal, muchos observadores definen a LMDR como un Mediapart local y señalan que muchos jóvenes periodistas senegaleses desean trabajar solo con suscripciones. Pero el contexto y el nivel de alfabetización entre los lectores son distintos en ambos casos. 

“En cuanto al financiamiento de La Maison Des Reporters, hubo dos modelos que me influenciaron”, aseguró Ngom. “A menudo nos comparan con Mediapart, pero su influencia está más bien relacionada con su ideal de independencia y su formato. En términos del negocio, fue el Guardian (UK) el que más me influenció. Este modelo consiste en hacer gratuito el acceso a sus artículos.”

“Nuestro contenido está pensado para una población que no puede pagar la cuota de suscripción. No podemos esconderlo detrás de un pago. Al mismo tiempo, queremos tener un impacto en esa audiencia con la calidad de la información que le ofrecemos”, añadió Ngom. “Para nosotros, el [modelo] más apropiado fue hacer el acceso gratuito para todos y las contribuciones voluntarias”. 

La Maison Des Reporters es la primera organización mediática de Senegal que se comprometió a depender exclusivamente de las suscripciones de los lectores, según señaló Hamadou Tidiane Sy. “Este es un modelo que debe continuar”, dijo. “Necesitamos más medios así en el panorama senegalés”.

Ngom recalca que la mayoría de los 400 suscriptores actuales de LMDR —que pagan cuotas mensuales de entre $1, $2 o $4— son menores de 30 años. Pero las suscripciones de la diáspora y los segmentos mayores de la población siguen generando las mayores ganancias. Y la meta, según Ngom, es alcanzar en corto plazo 3,000 suscriptores, lo que les permitiría asegurar un presupuesto anual mínimo de $35,000 y aumentar su capacidad para producir historias más ambiciosas.

Hasta la fecha, la organización se ha negado a aceptar pagos por publicidad. También ha excluido subvenciones de fundaciones y otros financiadores benéficos, para mantener su enfoque en su público objetivo. “[La meta] es conectar el rescate del medio con la gente a la que sirve”, explicó Ngom. “Necesitamos involucrar activamente al público con el financiamiento y el desarrollo de los medios independientes”.

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Maxime DomegniMaxime Domengi es el editor de GIJN para África francófona y un periodista investigativo galardonado. Antes, fue el editor en jefe del periódico investigativo togolés, L’Alternative, y también trabajó para BBC África. Está residenciado en Dakar, Senegal.

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