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¿Quieres que lean tu investigación? Cuéntales una buena historia

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Imagen: Rawpixel en Unsplash

Hay investigaciones periodísticas excelentes que terminan siendo artículos malos y difíciles de leer. En el mejor de los casos, estas historias son aburridas; en el peor, son imposibles de comprender. Y es una lástima que de todos esos meses de trabajo duro se vayan al traste con artículos que no generan mucho impacto.

No es tan complicado determinar si tu artículo es comprensible o no: si tu abuela no lo entiende, fallaste. Que el tema sea complicado no es excusa. Aunque a muchos escritores les gusta culpar a sus lectores por no comprender o no interesarse por su trabajo, la falta de claridad siempre es culpa del autor (¡y de su editor!).

Una de las tareas fundamentales del periodismo es presentar la información más relevante de una manera que despierte interés. Para lograr esto debes aprender a narrar mejor; contar historias de una manera que ayude a organizar el caos de la realidad y despierte empatía en tus lectores.

Este verano en el MezhyhiryaFest —un festival de periodismo investigativo realizado en Kiev, Ucrania cada año— Ilya Lozovsky, de OCCRP, compartió algunas recomendaciones para que los periodistas mejoren sus capacidades narrativas. Aquí están sus 12 consejos para escribir una historia que cautive al lector:

1.Explica tu historia en una sola oración Antes de empezar a escribir, debes definir cuál es tu historia. ¿Podrías describirla en un solo tuit? Si no puedes hacerlo, probablemente aún no estés listo para redactarla. Puede ser que necesites investigar más. Trabaja en retrospectiva. Pregúntate: ¿qué ocasionó el evento que estás reporteando?, ¿qué factores contextuales —legislativos, sociales, políticos— hicieron posible que esto sucediera?, ¿quiénes fueron los principales involucrados?

2. Selecciona hechos relevantes Seguramente has descubierto cientos de datos durante tu investigación, pero no puedes abrumar al lector con toda la información. Cuando le contamos una anécdota a nuestros amigos, no les contamos todos los datos sino que seleccionamos los más relevantes, los contamos en orden y explicamos lo que significan. Una de las habilidades más importantes para narrar historias es la selectividad —cada dato debe estar ahí por una razón y debes explicarle esa razón a tu audiencia—. No está mal utilizar solo el 5% de lo que descubriste. Intenta pensar siempre desde la perspectiva del lector. ¿Cómo les ayuda esta oración a comprender mejor la historia? ¿Esta frase ayuda a avanzar la narración? También intenta reducir los nombres y números, evita poner más de dos en cada párrafo para no abrumar ni confundir a tu lector.

3. Elige el orden de tu información Una historia es una secuencia de eventos cuidadosamente seleccionados que tienen un significado para tu lector; todas las historias deben tener un inicio, un desarrollo y un final. Si tienes suerte, tu historia será evidente y parecerá que se escribe a sí misma conforme avanzas. La mayoría de los casos no son tan sencillos. Puedes tener muchos datos pero la información por sí sola no crea una historia —si escribes así, solo vas a terminar con una lista de hechos que la gente nunca va a leer—. Por lo general, el orden cronológico es la mejor manera de narrar una investigación compleja. Algunas historias pueden contarse en un orden diferente, pero solo en circunstancias especiales.

4. Dale a tus lectores una razón para empatizar Los lectores deben entender por qué debería importarles tu investigación. Algunas veces, tu historia tendrá víctimas evidentes, pero en muchos casos no es así. Necesitas explicar quién sale perjudicado. En el periodismo investigativo las víctimas suelen ser los ciudadanos o el presupuesto del país. Sin embargo, en algunas ocasiones esto puede resultar más ambiguo. ¿Es la reputación de tu país lo que está en juego?, ¿corren peligro la democracia y las instituciones?, ¿se ha minado la confianza de la sociedad? Al hablar de dinero perdido o robado, debes explicar lo que la cantidad significa. Tu abuela no sabe cuánto son mil millones, nunca ha visto tanto dinero en su vida. Necesitas explicarlo de una manera en la que pueda entenderlo. ¿Cuántos hospitales puedes construir con ese dinero? ¿Puedes compararlo con el salario anual de un profesor?

5. Resalta y presenta a los personajes Los personajes no tienen que ser personas —¡también pueden ser lugares u objetos!— pero en el periodismo de investigación por lo general lo son. Recuerda que debes presentar a cada nuevo personaje que introduzcas en el texto y que deben ser explicadas sus motivaciones y su relación con la historia. ¿Quiénes son? ¿Por qué son parte de esta trama? Asegurate de escribir “ahí conoció a James Smith, un banquero de Nueva York”, y no solo “ahí conoció a James Smith”.

6. Enséñanos el mapa antes de llevarnos de viaje

Indica a dónde va la narración. Aquí hay un ejemplo o modelo narrativo de cómo se puede contar una historia:

La entradilla (también llamada copete, arranque o lede en inglés) es lo que presenta la historia y atrapa al lector. El “nut graf”(en inglés, o el corazón) le muestra al lector hacia dónde va la historia. En esta parte le dices lo que le vas a contar; aquí es donde resumes tu historia con una sola oración que resulta muy útil. Tanto la entradilla como el nut graf son el inicio de tu historia. El cuerpo del artículo —el desarrollo— es donde narras el resto.  Por lo general se fragmenta en varias secciones donde se resaltan los puntos principales y se presentan los datos que sustentan tu nut graf. En tu cierre, repites lo que acabas de explicar con un corto resumen de todo.

7. ¡Sin sorpresas! A algunos periodistas les gusta “revelar” sorpresas en la segunda parte de su historia. Esto quiebra la regla de “guiar al lector”. Debes asumir que la mayoría de los lectores no van a llegar hasta este punto. Al introducir nuevos elementos, debe quedar clara cuál es su relación con los anteriormente establecidos. ¿Seguimos hablando del mismo caso criminal o de uno diferente? Si al principio de la historia escribes que alguien fue “acusado tres veces de soborno” y más adelante mencionas “arrestado por soborno”, debes aclarar si fue una de las tres acusaciones que mencionaste al principio.

8. Dale color a tu historia Describe cómo se veía algún objeto. Narra cómo actuaba una persona. Escribe sobre olores, colores y sonidos. Dale vida a las personas y lugares sobre los que escribes. Aunque parezca que rompe la regla de “no adjetivar”, estos detalles en realidad están sirviendo un propósito. No se puede contar una historia sin narrativa.

9. Recurre a un experto Contacta a especialistas independientes que puedan comentar acerca del tema de tu historia. Esto puede ayudar a explicar las partes complejas; a menudo, los expertos pueden decir cosas que tú no. Por ejemplo, después de describir un conjunto complejo de transacciones, es bueno tener a un especialista que pueda decir: “obviamente, esto es un soborno”, en especial si explican por qué.

10. Usa lenguaje sencillo

Elige un lenguaje concreto en lugar de abstracto Evita usar jergas La voz activa es mejor que la voz pasiva Utiliza muchos verbos y sustantivos; reduce los adjetivos. ¡Evita los adverbios! Variación: mezcla oraciones largas con frases cortas.

10. Complementa tu texto de manera creativa para evitar interrumpir la narración

Tablas y gráficos Infografías Cajas de texto Columnas laterales

11. No le pongas demasiada atención al final de tu historia ¿Cómo vas a terminar tu historia? La verdad es que no importa tanto como tú crees. La mayoría de la gente no va a llegar a leer el final de un artículo largo; el 80% de tu trabajo debe enfocarse en el primer 20% de la historia. En serio. Como editora, si tuviera un mal borrador y tuviera una hora para publicarlo, solo me enfocaría en la entradilla y el nut graf.

12. Algunos consejos extra desde el punto de vista de un editor: 

Tómate un descanso antes de sentarte a redactar. Escribe siempre con ojos frescos. “Escribe borracho. Edita sobrio”. Lee en voz alta. ¿Te trabas en alguna parte? Arregla esas frases incómodas. Los editores son tus amigos. Notan cosas que tú no puedes ver.

Olga Simanovych es la editora de GIJN en ruso. Ha trabajado como guionista, capacitadora de medios, editora en jefe, reportera de televisión para Vikna-Novyny en STB y ha participado en investigaciones internacionales de SCOOP. Habla ucraniano, ruso, inglés y griego.

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