Cómo investigar gastos públicos relacionados al Covid-19

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Imagen: Pexels

Mientras los países gastan miles de millones de dólares en la lucha contra la pandemia de coronavirus, cada vez es más urgente investigar los contratos gubernamentales.

La crisis presenta nuevos retos. Los gobiernos están utilizando procedimientos de adquisición de emergencia, lo que crea barreras para la transparencia y ralentiza la gestión de las solicitudes de acceso a la información.

A pesar de los impedimentos, viejos y nuevos, cada día se publican historias relacionadas con la contratación pública.

En esta guía de recursos de GIJN, ofrecemos los mejores consejos para investigar este tipo de historias, junto con ejemplos. Conoce las señales que alertan sobre la presencia de corrupción y dónde puedes encontrar información sobre las diferentes etapas del proceso de adquisición. Además de analizar situaciones a nivel nacional y local, veremos cómo monitorear los fondos que ya fluyen desde las instituciones internacionales como el Banco Mundial.

Las sugerencias de GIJN para monitorear contratos gubernamentales están resumidas en esta hoja de consejos.

Tabla de contenidos:

Dónde buscar información 

Señales de alerta tempranas

Qué analizar cuando se anuncia la adjudicación

Investiga a los contratistas y funcionarios públicos

Seguimiento del desempeño

Cómo utilizar los datos de contratación pública 

Monitoreo de las ayudas de organizaciones internacionales

Más lecturas sugeridas

Recibe asesoramiento

GIJN está en deuda con el personal del Open Contracting Partnership (OCP) por sus consejos para la elaboración de esta guía, el cual produce una newsletter semanal llena de investigaciones mediáticas sobre la contratación pública.

Los básicos fundamentales

Para empezar, es necesario comprender el sistema de contratación gubernamental de tu país y saber dónde buscar signos de corrupción, convocatorias arregladas, colusión y fraude.

Aquí hay un vistazo rápido. 

Por lo general hay cinco fases genéricas en el proceso de contratación: 

  • Planeación: Cuando se discute y decide qué adquirir. En el contexto actual, la etapa de planeación es apresurada, a veces no es pública y deja pocos rastros documentales.
  • Licitación: Esta es la etapa en la que el gobierno pide presupuestos, ofertas o propuestas. (A veces se le conoce de otras maneras, como concurso público o convocatoria).
  • Adjudicación: Toma de decisión de quién recibe el contrato, puede estar determinada por el mejor precio u otros factores.
  • Formalización del contrato: Los detalles suelen establecerse por escrito. Este es el acuerdo legal. A veces, los detalles más interesantes se encuentran en las enmiendas y extensiones.
  • Implementación: ¿Se realiza el trabajo?, ¿se entrega el producto?, ¿se le paga al proveedor?

¿Qué hay de mi país?

A pesar de las similitudes, los sistemas de contratación varían mucho según la jurisdicción. Entre otras cosas, el proceso puede estar centralizado en algunos lados (pocos) y en otros no (la mayoría).

Conocer los aspectos básicos —el lenguaje técnico, el sistema legal y la burocracia— te ayudará a investigar. Para obtener esta información, intenta contactar con grupos de intereses públicos, profesionales del sector comercial con experiencia en el proceso e incluso funcionarios gubernamentales.  

Para complicar las cosas, la pandemia de COVID-19 ha hecho que muchos gobiernos adopten procedimientos de adquisición de emergencia, acortando los pasos habituales y reduciendo la transparencia. Este cambio suele aplicarse por medio de un “decreto de emergencia” que establece cuándo pueden eludirse las reglas normales.

Estas nuevas reglas del juego pueden fomentar la corrupción. Por ejemplo, los contratos de adjudicación directa son acuerdos no competitivos que generan una amplia oportunidad de manipulación y colusión. Algo así pasa en la Unión Europea, donde los gobiernos pueden usar un “procedimiento negociado sin publicidad”. La transparencia subsecuente también parece ser una víctima en estos casos. (Para información sobre la situación en la U.E. y recomendaciones de reforma ve este reportaje de Access Info Europe).

Las regulaciones y prácticas de divulgación de información son especialmente importantes. Algunos países son bastante transparentes, incluso ofrecen datos abiertos descargables horas después de que un contrato se firma. Otros, ofrecen muy poca información o la comparten semanas después de que se realiza el contrato.

De nuevo, es fundamental realizar una investigación local. Para buscar información sobre las leyes y organismos de adquisición de un país específico revisa la base de datos del Banco Mundial. También puedes ver la lista, más pequeña, de OCP.

Captura de pantalla de la lista de Open Contracting Data de OCP.

Proceso de recopilación de noticias

Los anuncios de contratos gubernamentales pueden aparecer en las publicaciones oficiales del gobierno o en línea. El conocimiento local es crucial para identificar en qué canales se publicarán.

Recuerda que las adquisiciones en el contexto del COVID-19 pueden estar ocurriendo a nivel federal, estatal, local o por medio de instituciones como hospitales.

Revisa de manera regular las potenciales fuentes de información. Esto podría incluir minutas de juntas de altos mandos del comité de adquisiciones, portales digitales de contratación, comunicados de prensa, anuncios de licitaciones en periódicos, etc. Investiga fuentes potenciales, como los nombres de los oficiales de adquisiciones.

Trabaja con tus colegas que mejor conocen el mercado. Considera, por ejemplo, colaboraciones entre reporteros especializados en salud y reporteros especializados en negocios. 

Saber qué datos e información son relevantes en cada etapa del proceso de adquisición pública te ayudará a enlazar las piezas e identificar las áreas donde hay más riesgo de fraude, gestión inadecuada y corrupción.

(Más adelante hay más información sobre la recolección de datos.)

Sin embargo, aunque es importante realizar un análisis organizado de la información proporcionada por el gobierno, no pases por alto la ventaja de obtener información interna.

Una de las principales fuentes de información pueden ser los competidores comerciales. Quienes hayan perdido la licitación podrían tener quejas, tanto de su competencia como del proceso y  de los funcionarios específicos involucrados. Las dependencias de adquisiciones suelen llevar un registro de las quejas de los participantes. Con algo de suerte, las compartirán en alguna página de su sitio web.

También es buena idea hablar con aquellos más afectados, como los directivos de los hospitales, doctores, enfermeras, etc.

Es posible que, para complementar la información publicada, necesites realizar una solicitud formal de información pública. Encuentra recomendaciones en el artículo de GIJN: Tips on Making FOI Requests on COVID-19.

Foto: Chris Stermitz/Pixabay

Señales de alerta tempranas

Los expertos en fraude de contratación pública han desarrollado varios identificadores para reconocer escenarios sospechosos. Estos señalan situaciones donde se ha visto corrupción o conductas ilegales con anterioridad.

Identificaremos qué situaciones deben vigilarse en los procesos de adquisición relacionados con el coronavirus.

“Cada paso del proceso de contratación tiene sus propias señales de alarma”, comenta la OCP. “Mantén tu credibilidad periodística comprobando los datos y dejando claro cuando la información disponible no sea suficiente. No dependas de la señal de alarma: triangula con datos siempre que sea posible. No te adelantes a sacar conclusiones basándote en conflictos de interés. Algunas veces, las cosas parecen más sospechosas de lo que son en realidad. A menudo, se trata de una falta de contexto y/o datos incorrectos”.

A continuación, encuentra una lista de “señales de alarma” que podrían ayudarte a profundizar tu investigación.

Señales de alarma en la etapa de planeación

En el contexto actual, los procesos de planeación suelen ser acelerados y cortos.

Una pregunta crucial es si los bienes o servicios eran realmente necesarios y qué anticiparon las dependencias de adquisición.

El papeleo puede ayudarte a encontrar esta información, pero obtener estos documentos por medio de solicitudes de información lleva tiempo y muchos gobiernos han ralentizado su gestión de estas peticiones.

¿Qué buscar? Las agencias gubernamentales podrían haber definido sus objetivos en documentos de estrategia o presupuestos anuales. Otros reportes podrían tener una evaluación de inventario, predicción de necesidades o describir especificaciones técnicas. El proceso también podría establecer los plazos de tiempo esperados o a proveedores potenciales de medicamento o equipo; pueden haberse establecido las normas de evaluación para la licitación. También podría ser relevante saber quién realizó la planificación. Analizar cómo pretende salir de la emergencia el gobierno puede ofrecer una idea de sus prioridades de adquisición. 

Las solicitudes de información podrían ofrecer documentos que resulten en artículos de análisis más adelante.

Señales de alarma durante la licitación

Las primeras alarmas en gastos gubernamentales aparecen cuando comienzan a solicitarse ofertas y en cómo se hacen.

Los documentos de licitación deben ser bastante detallados y con la información necesaria para que las compañías puedan hacer una buena oferta. Además, pueden contener los nombres de los funcionarios responsables del proyecto. El lenguaje de la licitación podría ofrecer pistas sobre posibles casos de corrupción. Aquí hay algunos aspectos que sería bueno vigilar:

  • Especificaciones que favorezcan a un licitador en particular.
  • Requisitos demasiado exigentes para un producto en particular o de cierto nivel de experiencia pueden utilizarse para limitar la competencia o favorecer a un postor específico.
  • ¿Hay requisitos nuevos que no estuvieran antes en licitaciones parecidas?
  • Por otro lado, especificaciones amplias o vagas podrían permitir la participación de licitadores no calificados.

También es bueno investigar si los encargados del proyecto filtraron información útil para ayudar a algún licitador. Los expertos de la industria y otros probables participantes pueden ser una buena fuente para conseguir esta información. Revisar contratos anteriores para productos o servicios similares también puede ofrecer buenas pistas.

Algunas preguntas de sentido común pueden funcionar para darte señales, como cuestionar si de verdad son necesarios los bienes que se piden, si la cantidad que se quiere adquirir parece apropiada y cuándo fue la última vez que se compró este mismo producto. 

El mismo proceso puede ser dudoso. Aquí hay algunos signos de actividad sospechosa:

  • ¿Se avisó con suficiente tiempo?
  • ¿Fue suficientemente amplia la circulación de la licitación? Por ejemplo, ¿se publicitó solo localmente?
  • ¿Se dieron extensiones de tiempo?
  • ¿Estuvieron los documentos, y cualquier cambio subsecuente, disponibles para todos los postores?

Finalmente, ¿se evitó un proceso competitivo? Los contratos de “adjudicación directa” podrían estar permitidos pero estas excepciones pueden ser manipuladas.

La existencia de estas situaciones podría no salir a la luz sino hasta que se anuncie la adjudicación del contrato.

Qué analizar cuando se anuncia la adjudicación

El proceso de selección y anuncio de la oferta ganadora también puede ser manipulado por los funcionarios de gobierno y los licitadores. Por lo tanto, la falta de transparencia es una clara señal de alarma. ¿Se retrasó la recepción de ofertas? ¿Se realizó de manera pública?

En cuanto a los resultados, aquí hay algunos de los indicadores más comunes de que podría ser necesaria una investigación:

  • Demasiadas ofertas o muy pocas.
  • Un licitante muy nuevo.
  • Una oferta ganadora muy baja.
  • Ofertas rechazadas, posiblemente por razones arbitrarias.
  • Las compañías calificadas no participaron. (Puedes investigar quién pidió los materiales necesarios para hacer una oferta).

Analiza los detalles de la oferta ganadora, y de los otros participantes, cuando sea posible. Cambios significativos en los rubros son un buen punto para cuestionar. (Para más información sobre estas sutilezas, revisa esta descripción de una licitación no balanceada publicada por el International Anti-Corruption Resource Center, el IACRC).

Si no son públicos, los documentos de la licitación pueden ser un buen tema para una solicitud de información pública. Así mismo pueden pedirse los documentos que la dependencia utilizó para evaluar las ofertas y su comunicación respecto al proyecto con los licitadores y otros involucrados.

Entrevistar a los licitadores que no hayan sido seleccionados para el contrato, en especial aquellos que fueron descalificados del proceso, puede desvelar sus quejas, que deben ser evaluadas con precaución. Si se inicia un proceso legal al respecto, ponle atención. 

Analizar varias adjudicaciones en un lapso de tiempo puede revelar patrones.

¿Qué significa si el mismo licitador gana numerosos contratos? Algunas veces, los competidores comparten el negocio rotando quién gana. Los perdedores pueden aparecer como entidades subcontratadas. ¿Cómo se compara el pago (mira el precio por unidad) con adquisiciones anteriores?

¿Qué más buscar? Disfraces y consorcios. Algunos licitadores pueden parecer diferentes pero ser, en realidad, el mismo. Busca nombres idénticos, números de teléfono y direcciones. Puedes encontrar también lenguaje similar en diferentes ofertas, incluso errores tipográficos idénticos. A veces, los ganadores inventan compañías inexistentes para dar la apariencia de competencia. (Para leer más al respecto, mira la página sobre colusión en licitaciones de IACRC.)

Se ha demostrado que los costos son el área que requiere mayor exploración en los contratos relacionados con COVID-19.

Imagen: Pixabay

Ejemplos:

ProPublica desarrolló una historia después de que su análisis de datos de contratación federal demostrara que una licitación substancial había sido la primera ganada por la compañía en cuestión “y que se había otorgado sin el proceso habitual, diseñado para descartar a las compañías que no con capaces de ofrecer el servicio”.

En Brasil, The Intercept publicó un artículo sobre un contrato de adjudicación directa para la adquisición de mascarillas, demostrando que estas eran 67% más caras que las de un proveedor usual del gobierno.

En la isla italiana de Cerdeña, el gobierno pagó precios muy altos por cuatro millones de mascarillas, según reportó Il Fatto Quotidiano.

El Centro Latinoamericano de Investigación Periodística rastreó el aumento del precio de los respiradores en Paraguay.

La red Periodistas de América Latina para la Transparencia y la Anticorrupción (PALTA) reporta desde siete países utilizando datos abiertos de contratación pública.

Investiga a los contratistas y funcionarios públicos

Existen buenas razones para investigar a los contratistas y consultores empleados. El problema más obvio son las conexiones con funcionarios de gobierno, desde aquellos de bajo rango en el proyecto hasta los altos mandos, pasados o presentes. En medio de la pandemia COVID-19, algunos proveedores son intermediarios que ni siquiera controlan los materiales y no están preparados para prestar los servicios.

Las siguientes sugerencias vienen de la lista del IACRC de verificaciones de antecedentes del debido proceso y otros recursos.

Algunas preguntas que deberías realizar son: 

  • ¿Tiene la compañía credenciales/experiencia/legitimidad?
  • ¿Se ha encontrado la compañía en problemas legales?
  • ¿Cuál es su reputación e historial de negocios?
  • ¿Tiene la capacidad para realizar el trabajo?
  • ¿Tiene experiencia en esta área?
  • ¿Qué individuos, directivos de empresa y empleados estuvieron involucrados? (Todas las preguntas anteriores sobre habilidades y reputación aplican también a estas personas.)

Señales de alerta tempranas

Investigar las posibles conexiones sospechosas entre funcionarios y directivos significa buscar en muchos rincones. 

Por supuesto, utiliza Google y redes sociales para encontrar información sobre las compañías y los individuos involucrados. (Aprende a usar la búsqueda avanzada de Google, no es difícil. Ve este artículo del Help Desk de GIJN.) Pero, ¿dónde más investigar?

En algunos países, los funcionarios públicos realizan una declaración financiera; sin embargo, por lo general —y en especial si existe corrupción— se esconden estas conexiones. Mira la página de recursos de GIJN sobre divulgación de fondos. (العربية|Русский)

Explora los intereses de negocios de los funcionarios públicos, sus familiares y asociados.

Imagen: Pixabay

En cuanto a los contratistas, investiga si se les ha expulsado de licitaciones en el pasado.

Revisa los registros nacionales, si existen, o los de entidades internacionales como el Banco Mundial, el Banco Africano de Desarrollo, el Banco Asiático de Desarrollo y el Banco Asiático de Inversión en Infraestructura, etc.

Analiza los documentos oficiales de las corporaciones, como los documentos de constitución, para aprender más sobre los dueños, sus finanzas y cuánto tiempo han estado en la compañía.

Investiga qué otras licitaciones les han adjudicado. ¿Cuál es su reputación con sus clientes? ¿Se han reportado quejas con agencias gubernamentales?

De nuevo, además de revisar los documentos, habla con la gente. Esto incluye a los empresarios de la competencia, empleados, antiguos empleados, clientes, antiguos clientes y expertos en la industria. 

“Llama y haz visitas sin avisar a las instalaciones de la firma sospechosa,” sugiere la página del IACRC sobre “intereses ocultos”.

Mira la página de recursos de GIJN Investigando a las corporaciones y sus dueños.

Ejemplos: 

Esta investigación de Важные истории (Historias importantes) encontró que la licitación para ventiladores en Rusia fue otorgada a compañías desconocidas con directivos sospechosos.

En Estados Unidos, The Washington Post encontró que se otorgó un contrato de $55 millones de dólares para mascarillas N95 a Panthera Worldwide LLC, una compañía que nunca las ha manufacturado ni procurado equipo médico, “de acuerdo con el análisis de los documentos conseguidos gracias a una disputa legal que involucra a la compañía y sus afiliados”.

Dos empresarios italianos acusados de fraude obtuvieron los contratos estatales para proveer equipo de protección a las autoridades públicas en medio de crisis causada por la epidemia de COVID-19 en el país, según reportó Investigative Reporting Project Italy.

Zdravko Ljubas, del Organized Crime and Corruption Reporting Project, reveló que una granja de frambuesas bosnia obtuvo un contrato de adquisición de ventiladores.

Medio billón de dólares para batas médicas: fabricador de lana que recibió a Pence consigue gigantesco contrato de Coronavirus, por Courthouse News.

Investiga los términos y condiciones del contrato

Un contrato contiene detalles importantes: posiblemente incluya especificaciones, costo por unidad y las expectativas de desempeño.

Imagen: Pixabay

Un punto bastante obvio que debe revisarse es comprobar si hay variaciones entre la oferta ganadora y la cantidad estipulada en el contrato.

Después de eso, pon atención a los plazos límite.

Negarse a divulgar el contrato es una clara señal de que algo no va bien.

Ejemplos:

En Eslovenia, periodistas de Oštro encontraron que la licitación para comprar equipo de protección fue otorgada a “un poderoso empresario con inversiones en la industria del juego, electrónicos y bienes raíces, pero sin experiencia comprobable en el campo de la salud”. Además, el artículo señala que en el contrato no hay ninguna descripción de “equipo de protección”.

Seguimiento del desempeño

En el contexto mundial de la pandemia, se presta mucha atención a si los ventiladores y equipos de protección personal llegaron a tiempo a los hospitales.

Para rastrear la ejecución del contrato puede ser útil entrevistar a los funcionarios públicos y buscar los reportes oficiales de desempeño que podrían existir, pero es probable que las mejores fuentes sean aquellas personas más afectadas. 

Pon atención a:

  • Tiempos de entrega.
  • Calidad de los productos y servicios.
  • Pagos sin entrega.
  • La calidad de la supervisión gubernamental. ¿Quién la realiza? ¿Existen conflictos de interés?

Ejemplos:

Las autoridades sanitarias españolas devolvieron un cargamento de pruebas de diagnóstico rápido que habían comprado de un fabricante chino después encontrar que eran poco confiables, de acuerdo con un artículo en El País.

The Guardian reportó problemas en un centro de pruebas en el Reino Unido.

The Washington Post investigó un caótico intento de conseguir suministros por parte de la Casa Blanca, encabezado por el yerno del Presidente Trump, Jared Kushner.

Las órdenes de cambio sugieren problemas

Las “órdenes de cambio” —enmiendas aprobadas después de que la licitación se adjudique— alteran los términos del contrato. Pueden ser necesarias pero también son una herramienta conveniente para la malicia o un indicador de mala planeación.

De acuerdo con el IACRC, son sospechosas las órdenes de cambio que: 

  • Aumentan el valor del contrato sin la justificación o documentación necesaria.
  • Aumentan el valor de un contrato de adjudicación directa por encima del límite para este tipo de adjudicación.
  • Suceden justo después de una adjudicación otorgada a la oferta más económica, aumentando el precio por encima de las ofertas de los otros licitadores.
  • Son aprobadas de manera desproporcionada por algunos contratistas en particular. Por ejemplo, algunos contratistas reciben múltiples órdenes de cambio cuestionables mientras que otros no reciben ninguna. 

Otra área que vigilar, de ser posible, es el proceso de pagos. Revisa la guía el IACRC sobre facturas y documentación de pago sospechosa. Para encontrar estas irregularidades, algunos documentos relevantes pueden ser: facturas, documentos justificantes, informes de finalización del trabajo e informes de inspección.

Las enmiendas también se utilizan para ajustar las fechas de entrega, que son especialmente cruciales durante emergencias.

Cómo utilizar los datos de contratación pública

Puedes descubrir patrones utilizando los datos de contratación pública, tomando en cuenta que vas a trabajar con información incompleta que viene de bases de datos no vinculadas.

Algunas posibilidades son: 

  • Comparar el costo de ciertos artículos.
  • Evaluar las cantidades adquiridas.
  • Identificar la red de surtidores.
  • Demostrar el desempeño de las entregas.
  • Compilar el total de los gastos.
  • Obtener una perspectiva de cuándo se publicó la información de licitaciones, adjudicaciones y contratos.

Nota: esta área puede ser muy buena para proyectos colaborativos, tal vez para comparar las diferencias regionales. 

Grupos civiles en África han demostrado el valor de la documentación colectiva sobre cómo se gastan fondos para el COVID-19, y aquí se describen los resultados.

Ejemplos: 

Centinela Covid-19 une a 14 medios latinoamericanos para investigar la pandemia

OjoPúblico, The Intercept y El Mercurio de Ecuador crearon una base de datos de las 110 compañías más importantes que venden kits de prueba y rastrearon las adquisiciones de Perú.

Captura de pantalla: OjoPúblico

 

Extracción de datos

En algunos países, se puede descargar o acceder a los datos de contratación pública por medio de una Interfaz de programación de aplicaciones (IPA). Estos casos han sido gracias a la presión de reformas de “contratación pública abierta” como la OCP.

Este documento —Monitorear con datos las contrataciones de emergencia relacionadas con el COVID-19— de Camila Salazar de OCP es el mejor lugar para empezar. Salazar analiza el uso de datos gubernamentales, citando ejemplos de Colombia y Chile.

Otro documento de OCP ofrece una guía paso por paso para acceder y analizar los datos de COVID-19 de Ucrania.

También señala cómo estructurar tu propia base de datos y sugiere utilizar los estándares de Open Contracting Data (OCDS). El directorio de herramientas de contratación abierta de OCP muestra herramientas de software que pueden utilizarse para crear, utilizar, visualizar o analizar datos de OCDS.

Para obtener ayuda técnica general en el tema de extracción de datos, visita el centro de recursos de GIJN Data Journalism Resource Center. En el newsletter de marzo de They Buy for You, una ONG europea que trabaja con normas de contratación, se incluyen ideas para la visualización de datos.

Cuando no existen datos oficiales descargables, los periodistas deberían considerar crear su propia base de datos. Incluso el mismo ejercicio de compilar precios comparativos de un producto, como mascarillas, puede llevar a una historia.

En Nigeria, el grupo Follow the Money creó una base de datos con información de donaciones para luchar contra la propagación del COVID-19 y también planea hacer un seguimiento de cómo se gastan.

En Estados Unidos, ProPublica hizo una base de datos de contratos a la que el público puede acceder y consultar.

Ejemplos:

La Silla Vacía descubrió una inflación en los precios de comida en las adquisiciones de las municipalidades de Colombia.

Gobiernos locales y estatales de Estados Unidos obtuvieron alrededor de 30 millones de dosis de una droga para el tratamiento contra la malaria promocionada por el Presidente Trump para tratar a pacientes con COVID-19, a pesar de que los médicos advirtieron que aún era necesaria más investigación, según descubrió Associated Press.

Dataphyte, en Nigeria, analizó qué recursos podrían ser adquiridos por cada estado con los gastos gubernamentales previstos.

El estado de Nueva York gastó $686 millones de dólares en suministros médicos, de acuerdo con una revisión de los documentos estatales disponibles realizada por Rochester Times Union.

The Guardian reportó que $50 millones de dólares se invirtieron en compañías de combustibles fósiles vinculadas a la administración de Trump.

“Agencias federales han empleado a contratistas sin experiencia para encontrar respiradores y mascarillas, impulsando un mercado negro lleno de manipulación de precios y con múltiples niveles de inversores que aprovechan la información privilegiada”, reportó ProPublica.

El periodista J. David McSwane describió en el artículo que el punto de inicio para la historia fue un análisis de datos de contratación pública que realizó ProPublica en el que se demostró que la importante licitación fue la primera otorgada a la compañía.

Un análisis más profundo de los proveedores federales para el COVID revela falta de experiencia, acusaciones de fraude y un traficante de armas que opera desde una casa, este estudio de los datos gubernamentales, realizado por ProPublica, encontró que la administración de Trump “ha prometido al menos $1.8 mil millones de dólares a 335 proveedores principiantes, a menudo sin una licitación competitiva o sin una verificación de antecedentes”.

No olvides la presión política

Los esfuerzos para influenciar al gobierno van de la mano del gasto público, ofreciendo razones adicionales para vigilar las actividades y gastos destinados a ejercer presión política.

Ejemplos:

 National Public Radio de Estados Unidos encontró que: “Gilead Sciences, la farmacéutica encargada del tratamiento experimental contra el COVID-19, Remdesivir, gastó más en apoyos al congreso y la administración en el primer trimestre de 2020, que nunca antes, de acuerdo con los impuestos federales”.

En Canadá, la ONG Democracy Watch descubrió que el gobierno de Ontario permitió que los negocios les dieran “apoyo secreto” invitándolos a pedir cambios legislativos temporales durante el brote de COVID-19.

Después de enviarle un tuit al Presidente Trump, este hombre consiguió $69 millones de dólares de Nueva York para ventiladores, fue el título de una historia en BuzzFeed sobre una licitación del Estado de Nueva York adjudicada a alguien “sin experiencia aparente en contrataciones gubernamentales o equipos sanitarios”.

Plaza Pública utilizó el portal de contratación pública de Guatemala para identificar compañías que se sospecha que tienen vínculos con el viceministro de salud.

Informa acerca de los problemas de transparencia

También vale la pena escribir sobre las restricciones para conseguir información de contratación pública, en especial cuando no está disponible.

Esto podría incluir revisar reglas especiales que bloquean la publicación de información, restricciones en el proceso de solicitudes de información pública y denegaciones de información específica.

Ejemplos:

Los estados más afectados de Brasil son los menos transparentes sobre su gasto público para lidiar con la pandemia, según reportó Folha de S.Paulo.

Direkt36 de Hungría señaló numerosos vacíos informativos en este artículo, también habló sobre un consejero del ministerio cuyo padre es dueño de la compañía que consiguió la licitación para mascarillas. “En la mayoría de los casos […] el tipo, precio y productor exactos de los productos suministrados no se hicieron públicos”, dice el artículo.

Firmas reciben mil millones de libras en contratos de adjudicación directa en crisis de COVID-19, según un recuento realizado por The Guardian.

Tanto Bloomberg como The Los Angeles Times han reportado que la administración de Trump se niega a divulgar detalles sobre una cadena de suministros médicos conocida como Project Air Bridge, dirigida por el yerno de Donald Trump, Jared Kushner.

En Japón, Mainichi escribió que el Ministerio de salud, trabajo y bienestar se negó a hacer público el nombre de una de las cuatro compañías que suministran mascarillas de tela para mujeres embarazadas, “creando sospechas sobre qué se esconde detrás de la confidencialidad”.

En Nigeria, Dataphyte escribió sobre donaciones recibidas por el gobierno, resaltando que no se han publicado los detalles sobre ningún gasto gubernamental.

Monitoreo de las ayudas de organizaciones internacionales

El Banco Mundial y otras instituciones de desarrollo se han apresurado a otorgar subsidios, préstamos y alivio de deudas para ayudar a los países afectados por el COVID-19.

Estos fondos adicionales por lo general se reparten a través de los sistemas de adquisición nacional, no por medio de las propias instituciones internacionales. Sin embargo, las instituciones pueden influenciar los procesos de contratación y supervisar cómo se gasta el dinero.

Varias ONG han expresado preocupación por el potencial de fraude y corrupción conforme los procesos de adquisición se apresuran. Al parecer, en algunos países se están estableciendo reformas para controlar y monitorear el gasto.

¿Qué significa esto para quienes están monitoreando los gastos del Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional y agencias de desarrollo regionales? Sus sitios web incluyen documentos que describen los niveles generales de financiación y las condiciones de sus préstamos y subsidios. En los documentos sobre las aportaciones a cada país, podrían existir pistas a seguir para los reporteros. Sin embargo, como se describe a continuación, la transparencia de las organizaciones internacionales tiene sus límites. Tendrá que investigarse cada país para descubrir cómo se gastan sus fondos. 

Devex ha monitoreado los gastos internacionales y reporta aquí que “entre el 1 de enero y el 24 de mayo, se han anunciado 1,714 actividades de financiación con más de $15.9 trillones para la lucha contra el COVID-19”. Devex, que reporta sobre problemas de desarrollo global, tiene una base de datos sobre el tema.

Enfatizando la dificultad de seguir el dinero, Devex escribió que “la falta de transparencia y rendición de cuentas en los anuncios de financiación significa que es difícil saber quién es responsable de entregar estos fondos, cómo y dónde se están entregando y a quién buscan beneficiar”. Devex realizó un seminario web al respecto.

Monitorear los gastos del Banco Mundial

Cerca de $160 mil millones de dólares de financiación han sido otorgados por el Banco Mundial, que genera documentos sobre los gastos públicos previstos. La página del Banco Mundial sobre COVID-19 es esta. Además, puedes acceder a este documento clave que describe el proyecto de la organización para enfrentar el coronavirus. 

Para investigar países específicos, ve a la página de búsqueda avanzada del Banco Mundial, disponible en múltiples lenguajes.

Escribe “Covid-19 Response” en el buscador de palabras clave y selecciona un periodo de tiempo. Selecciona el país deseado pero no elijas el tipo de documento. Hay una variedad de documentos involucrados: el Documento de información sobre el proyecto, Estrategia de participación de las partes interesadas, Documentos de evaluación ambiental y social, Documento de evaluación inicial del proyecto y el Plan de adquisiciones. (Si cambias tu búsqueda, no olvides quitar los filtros que hayas utilizado.)

El mejor documento de todos es probablemente el Documento de evaluación inicial del proyecto. Sin embargo, el Plan de adquisiciones detalla el proceso por escrito y con una tabla que desglosa los componentes del subsidio. 

Los países utilizan sus propios sistemas de adquisición, posiblemente recibiendo ayuda de especialistas de contratación del Banco Mundial. La organización lanzó el Fast Track COVID-19 Facility a principios de abril y preparó un conjunto de plantillas y directrices, que incluyen medidas de contratación veloz. “El Gobierno de un país ahora puede elegir entre una serie de procesos más simples y más ágiles, y los contratos están sujetos a exámenes ex post para acelerar las adquisiciones”, de acuerdo con un post en su blog

Otros fondos apoyan a compañías privadas afectadas por la pandemia pero no hace pública la identidad de los beneficiarios. Tampoco se divulgan lo que planean hacer con los fondos, que están siendo distribuidos por la Corporación Financiera Internacional. Para más detalles, revisa este artículo de Christian Donaldson, asesor de política de justicia económica de Oxfam International en Washington, DC.

Falta de transparencia en los fondos del FMI

El Fondo Monetario Internacional está ofreciendo financiación de emergencia y alivio de la deuda. Aquí puedes ver explicaciones de las iniciativas. Para información país por país, ve la información en la página de seguimiento del FMI.

A principios de mayo, un grupo de 99 ONG envió una carta al FMI pidiéndole que “aplique de manera consistente medidas de transparencia y anticorrupción a todos sus préstamos, como requerir que los gobiernos lleven a cabo auditorías independientes y publiquen sus planes de adquisición, incluyendo nombres y dueños beneficiarios de todas las compañías a las que se les adjudican contratos”.

“Hemos notado un aumento en las medidas contra la corrupción que se incluyen en las Cartas de Intenciones las últimas semanas”, dijo Sarah Saadoun de Human Rights Watch.

Una hoja de datos del FMI, publicada posteriormente dice, entre otras cosas, que el Fondo le ha pedido a los países afiliados que piden asistencia de emergencia que se comprometan a: (i) divulgar declaraciones optimizadas de sus gastos relacionados con la crisis, (ii) asumir y publicar los resultados de auditorías independientes retroactivas de los gastos relacionados con la crisis, (iii) asegurar la transparencia de los gastos de adquisición. Enumera varios países que han se han comprometido a hacerlo: incluyendo Gabón, Moldova, Nigeria, Afganistán, Bolivia, República Dominicana, Kirguistán, Mauritania, Pakistán y Santo Tomé y Príncipe. (Los links llevan a documentos del FMI. El buscador de documentos del FMI está aquí.)

Todos los fondos de emergencia aprobados del FMI pueden encontrarse aquí. El documento con las cartas de intención (donde se hacen los compromisos) tarda unos días en subirse, después de lo que se publica un comunicado de prensa. El FMI también tiene una lista actualizada de la respuesta política de los países.

Banco Asiático de Desarrollo

Ve la lista de proyectos aquí, con links a los documentos.

El documento principal es el Manual de Administración del Proyecto, como este para Bangladesh. Los procedimientos de adquisición de emergencia están en vigor y se describen en la Sección VI. El riesgo de adquisición se considera “Alto”.

Otras fuentes de información

El Sistema de alerta anticipada del International Accountability Project tiene una página sobre financiación para el COVID-19. Desplázate hacia abajo en el gráfico o utiliza el mapa para explorar.

Captura de pantalla del Sistema de alarma anticipada del International Accountability Project.

 

El Centro para el Desarrollo Global (CGD) escribió sobre la dificultad de monitorear los fondos en este post de su blog

Para un resumen de la financiación aportada por las principales organizaciones internacionales, públicas y privadas, mira esta tabla creada por CGD, que también habla sobre la dificultad de rastrear estos fondos en este post de blog.

Más lecturas sugeridas

COVID-19 and investigating contracts / a how to guide, una presentación de OCP.

Tips for monitoring public procurement spending during the COVID-19 outbreak, también de OCP. Además, una planilla con una colección de señales de alarma.

Esta lista contiene más de 30 indicadores y fue publicada por el IACRC de Washington, DC. Otras publicaciones discuten los signos más comunes de fraude de implementación y pruebas proactivas para la detección de fraudes.

Una recopilación parecida incluye 42 señales de alerta y se encuentra en una tabla en la página 26 de un reporte sobre cómo utilizar datos para localizar corrupción, preparada por la OCP y Development Gateway.

Global Integrity utilizó ocho indicadores sospechosos en un análisis de los proyectos del Banco Mundial.

Twelve Red Flags: Corruption risks in the Award of Extractive Sector Licences and Contracts es una guía del Natural Resource Governance Institute. (Disponible en inglés, francés e indonesio).

Idiot’s Guide to Looting Public Procurement and Getting Rich Quick es una lectura en clave de humor de la OCP. 

Indicadores para diagnosticar el desempeño del mercado de adquisiciones, la guía técnica de OCP para analizar la situación general del sistema de adquisiciones de un gobierno.

Recibe asesoramiento

El servicio de asistencia de OCP puede ayudarte con tus dudas si estás trabajando en una investigación de interés público. Envía un correo a media@open-contracting.org o engage@open-contracting.org.

OCCRP está trabajando continuamente en este espacio y le ofrece su ayuda a periodistas. In Europe’s Scramble to Buy COVID-19 Supplies, Anti-Corruption Measures Fall Away, un artículo publicado el 21 de abril por Ilya Lozovsky de OCCRP ofrece un vistazo entusiasta e informativo de la situación. 

También está disponible el Help Desk de GIJN.


Toby McIntosh es el asesor senior del Centro de recursos de GIJN. Trabajó con Bloomberg BNA en Washington durante 39 años. También fue editor de FreedomInfo.org (2010-2017), donde escribió sobre políticas de solicitudes de información pública en todo el mundo. Su blog es eyeonglobaltransparency.net.

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