Guía del periodista para evitar demandas y otros riesgos legales

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Evitar demandas periodisticas

Ilustración: Zunar para GIJN

Aviso legal: la información en la presente “Guía del periodista para evitar demandas y otros riesgos legales”, no es asesoramiento jurídico. El objetivo es proporcionar información y no debe considerarse como asesoramiento jurídico para ningún fin.

Los últimos 12 meses han develado lo amenazada que se encuentra la libertad de prensa. Este año los riesgos se han acelerado debido a la pandemia: observamos regímenes sin escrúpulos que introducen medidas legales opresivas con el pretexto de enfrentarse a la desinformación, utilizan métodos cada vez más sofisticados para controlar el contenido en internet y continúan imponiendo restricciones al periodismo crítico.

Los periodistas siguen sufriendo violencia y detenciones arbitrarias, además de ser objetivo de vigilancia secreta, lo cual es evidente en el contexto de situaciones de conflicto y durante temporadas de elecciones. A menudo, nadie se responsabiliza por estos ataques en los que las fuerzas de seguridad y actores no gubernamentales actúan con impunidad.

Demandas estratégicas sin fundamento

Aparte, los reporteros se enfrentan a una cantidad exagerada de demandas sin fundamento. Estos juicios o Demandas Estratégicas Contra la Participación Pública (SLAPPs por sus siglas en inglés) están diseñados para intimidar a los periodistas y a otros que expresan puntos de vista críticos respecto a la conducta de corporaciones o individuos poderosos. A menudo, se basan en reclamos sin mérito, frívolos o exagerados, que no buscan reivindicar un derecho sino presionar a algún periodista o defensor de los derechos humanos.

Los intentos del Estado de controlar la información en línea constituyen otro riesgo para la libertad de expresión y el periodismo independiente. Dado el ambiente severo y represivo en el que se desarrollan los medios tradicionales en algunos países, la web es la plataforma disponible para el discurso libre. Sin embargo, algunos gobiernos siguen atacando los discursos en línea. En muchas jurisdicciones, el internet está controlado, ya sea por medio de bloqueos periódicos o filtrando las páginas web.

El periodismo independiente enfrenta enormes desafíos, que van desde regímenes autoritarios que implementan leyes regresivas para reprimir sus voces hasta la imposibilidad de ganarse la vida trabajando como periodista. Para enfrentarse a estos retos, puede ser beneficioso saber cómo los protegen las leyes. 

Esta guía abarca una perspectiva general de los estándares legales internacionales y las amenazas más comunes a las que hacen frente los periodistas. Ofrece consejos para prevenir, mitigar y protegerte contra amenazas legales a las que podrían enfrentarse por su trabajo.

Difamación

La difamación es un término legal genérico que se interpreta como la difusión de una afirmación falsa que causa daño injusto o perjuicios a la reputación de una persona jurídica o natural. Según el Derecho Internacional de los Derechos Humanos, la difamación puede comprenderse como una protección contra “ataques ilegales” al “honor y reputación” de una persona. 

Las leyes contra la difamación son diferentes en cada país. Por esto, el primer paso para defenderte de una demanda por difamación involucra determinar tu jurisdicción y buscar asesoramiento legal local. 

Consejos para evitar/minimizar el riesgo de difamación

Aunque los periodistas no pueden reducir por completo el riesgo legal, la siguiente lista incluye algunos consejos prácticos que deberían resultar útiles para minimizar las posibilidades de que se te encuentre culpable de difamación: 

  • Sé consciente de lo que estás diciendo y di solo lo que puedes probar. Controla la precisión de tus afirmaciones y evita la ambigüedad. 
  • Lleva un registro de tu investigación y otros documentos. Si vas a realizar una afirmación escandalosa sobre un negocio o individuo, debes ser capaz de probar que tu declaración es cierta y que se basa en los hechos, así que recolecta evidencia siempre que puedas
  • Si tus registros involucran grabar a un sujeto con audio o video, es importante que obtengas su consentimiento expreso por escrito. 
  • Confirma siempre tus datos y utiliza fuentes confiables. No asumas de manera automática que algo es cierto solo porque está escrito en otra parte.
  • Recuerda que se te puede culpar por re-publicar una declaración difamatoria. Por lo tanto, ve con cuidado cuando se trata de repetir alegaciones de otros. Incluso, si retuiteas un tuit difamatorio, te arriesgas a que te demanden. 
  • Si vas a dar tu opinión sobre algo, asegúrate de dejar claro que es una afirmación subjetiva y realizada con buenas intenciones. 
  • Si sabes que lo que estás escribiendo es difamatorio, asegúrate de que tienes derecho a reportarlo. Hay algunas cosas sobre las que tienes derecho a escribir, así sean o no difamatorias. Sin embargo, sé consciente de que las leyes de calumnia y difamación varían de un país a otro. 
  • Las demandas por difamación consumen mucho tiempo y son costosas. Incluso si al final ganas el caso, el costo de defenderte podría ser enorme. Revisa tu seguro de responsabilidad y considera uno de indemnización o responsabilidad profesional para protegerte en el futuro, en especial si trabajas como freelancer.

Protección de tus fuentes

Muchos aspectos del periodismo de investigación serían imposibles sin fuentes confidenciales e informantes. Estas fuentes pueden necesitar anonimato para protegerse de represalias físicas, económicas o profesionales debido a la información que compartieron por el bien del interés público. Los periodistas en el mundo han establecido la obligación ética de no revelar la identidad de sus fuentes confidenciales. También existe una fuerte tradición legal internacional de protección de fuentes, reconociendo la vital función que juegan las fuentes confidenciales para permitir el periodismo de “vigilancia” y “rendición de cuentas”. Obligar a revelar la identidad de un informante tiene un efecto demoledor en la libertad de expresión y de los medios, además de poner en riesgo el libre flujo de información. 

Cómo evitar/minimizar el riesgo de poner en peligro a fuentes confidenciales

La seguridad digital es fundamental para los periodistas independientes. De acuerdo con Los principios de Perugia para el Periodismo: trabajando con alertadores en la era digital, los siguientes principios resultan útiles para la protección de fuentes: 

  • Defiende su anonimato cuando te lo pidan. 
  • Proporciona maneras seguras para que las fuentes realicen un “primer contacto” contigo. 
  • Ayuda a posibles informantes publicitando de qué maneras pueden contactarte utilizando canales anónimos y cifrados. Explica el riesgo asociado a cada uno.
  • Reconoce lo que la denuncia puede costarle al informante, explícale a tu fuente o denunciante los riesgos potenciales de ser expuesto digitalmente.
  • Hazte responsable de tu defensa digital y uso de cifrado. 
  • Identifica cuáles son las mayores amenazas para ti y para tu fuente y qué pasos específicos debes tomar para protegerlos a ambos.
  • Publica los documentos y bases de datos originales en su totalidad cuando sea posible y seguro. Reconoce la importancia de los conjuntos de datos en las historias.
  • Borra de manera segura los datos proporcionados por tus fuentes cuando así te lo pidan para proteger su confidencialidad, según las obligaciones éticas, legales y de empleador. 
  • Asegúrate de que tus buzones digitales para fuentes confidenciales e informantes ofrecen un buen nivel de seguridad. En el caso de materiales de alto riesgo, el anonimato.
  • Comprende los marcos legales y reglamentarios nacionales, regionales e internacionales que protegen a las fuentes confidenciales e informantes. 

Digital Media Law Project también aconseja: 

  • Sé cuidadoso cuando prometas confidencialidad: prometer anonimato a tus fuentes puede beneficiarte a ti y a ellas, pero solo deberías ofrecerlo cuando hayas analizado con cuidado sus ventajas y desventajas.
  • Investiga si puedes reclamar el “secreto profesional” para proteger a tus fuentes y la información no publicada: algunas jurisdicciones ofrecen protección para los “periodistas” que reciben citaciones o demandas legales pidiéndoles esta información.
  • Considera dónde vas a publicar tu trabajo: dónde publicas puede impactar tu capacidad de proteger a tus fuentes y la información recolectada.

Ser víctima de delitos cibernéticos y acoso digital

Muchos de los retos a los que se enfrentan los periodistas están relacionados con cómo se implementan y utilizan las nuevas tecnologías, junto con la explotación de datos y la vigilancia en ambientes digitales. Los periodistas hacen frente a varias amenazas digitales como el acoso en línea, campañas coordinadas de difamación, ataques de phishing, páginas web falsas, ataques de “intermediario” (MitM) y ataques de denegación del servicio (DDoS). 

Los “ejércitos de troles” se utilizan cada vez más para silenciar, intimidar, amenazar y desacreditar a los periodistas que critican a las instituciones del Estado. Muchos sistemas legales son lentos o no están preparados para enjuiciar a los perpetradores de violencia contra la prensa, debido a la debilidad de los sistemas judiciales o por la falta de voluntad política de actuar contra entidades poderosas o el mismo Estado. La falta de independencia judicial dificulta mucho la rendición de cuentas por medio de las cortes locales.

¿Qué es un delito cibernético?

No existe una definición universal para “delito cibernético”, aunque las organizaciones internacionales utilizan el término para referirse a un crimen cometido utilizando una red de computadoras o internet. Esto puede cubrir una amplia variedad de actividades, incluyendo terrorismo y espionaje realizado con ayuda del internet y el hackeo ilegal de sistemas computacionales, delitos relacionados con el contenido, el robo y manipulación de datos y el acoso en línea.

Tipos de delito cibernético

  • Violación de privacidad de datos

El uso de datos, incluyendo su flujo entre fronteras, aumenta cada año, en particular de el uso de datos personales. Sin embargo, hay una escasez de regulación para la recolección y procesamiento de la información personal. De acuerdo con el Reglamento General de Protección de Datos (GDPR) de la Unión Europea, la violación de datos personales es “una falla de seguridad que lleva, de manera accidental o ilegal, a la destrucción, pérdida, alteración, divulgación no autorizada o acceso a datos personales transmitidos, guardados o procesados de alguna otra manera”.

  • Criminalización del discurso en línea

La legislación de los delitos cibernéticos busca lidiar con una amplia variedad de contenido ilegal o dañino colgado en la red. Esto puede incluir propaganda terrorista, contenido racista, discursos de odio, contenido sexualmente explícito (como pornografía infantil), contenido blasfemo, crítico del Estado y sus instituciones y contenido no autorizado por los titulares de un derecho intelectual.

  • Abuso, acecho y acoso en línea

Existen muchos tipos de acoso en línea, desde el acecho y hasta el doxing y acoso sexual digital. El acoso digital es el hostigamiento e intimidación excesivos en línea por medio de mensajes de texto, llamadas telefónicas o redes sociales; disminuye el disfrute que pueden hacer las personas de sus derechos en línea, en especial los grupos vulnerables o marginalizados. Algunas investigaciones han demostrado que el acoso en línea a menudo se enfoca en características personales o físicas, sobre todo entre los grupos vulnerables o marginalizados, incluyendo a miembros de minorías sexuales y mujeres, quienes se encuentran con formas sexualizadas de acoso digital a un nivel mayor que los hombres. Otra tendencia del acoso digital incluye el llamado ciberacoso, que implica el envío de mensajes de odio, intimidantes y amenazantes, a menudo por medio de las redes sociales.

seguridad periodistas digital amenazas

Foto: Pexels. Los delitos cibérneticos incluyen terrorismo y espionaje realizado con ayuda del internet y el hackeo ilegal de sistemas computacionales, delitos relacionados con el contenido, el robo y manipulación de datos y el acoso en línea.

Consejos para evitar o minimizar el riesgo de sufrir delitos digitales

Media Defence ofrece pasos prácticos para que las periodistas se protejan a sí mismas en línea: 

  • Ten cuidado con los hashtags que utilizas en redes sociales para evitar ataques coordinados de troles sobre temas específicos. 
  • No compartas tu ubicación en vivo en redes sociales —cuando te hayas ido del sitio o hayas terminado de informar, entonces es seguro revelar dónde estabas—.
  • Cuando las amenazas se vuelven explícitas, compártelas con tus colegas, tu editor o la dirección, y trabaja con ellos para crear un procedimiento que garantice tu seguridad. 
  • Date el espacio para procesar el desgaste emocional causado por lo que estás viviendo —habla con amigos, colegas o un profesional que puedan apoyarte—. 
  • Considera reportar la amenaza o ataque a la plataforma en la que se envió, en especial si crees que viola los términos de servicio o su código de conducta. 
  • Fomenta que tu organización mediática establezca un protocolo para educar al personal sobre el acoso y cómo manejarlo. 
  • Para más información, revisa los recursos de IWMF y TrollBusters

Además, Media Defence recomienda seguir estos pasos en caso de la difusión no consensuada de imágenes íntimas: 

  • Ten un registro (y copias) del contenido subido en línea para asegurar la documentación permanente del crimen. Esto debería incluir en qué fecha se subió en contenido, dónde se publicó y quién lo hizo. Las capturas de pantalla son una buena manera de hacerlo.
  • Busca apoyo psicosocial y legal. 
  • Denúncialo a la policía. Incluso si tu país no tiene una normativa específica respecto a la difusión no consensuada de imágenes íntimas, la ofensa podría hallarse dentro de la legislación criminal existente. 
  • Repórtalo en la plataforma donde se subió el contenido. También puede servirte incluir una copia de tu denuncia a la policía en el reporte de la plataforma.

Spyware y vigilancia digital

Los periodistas cada vez se ven más expuestos a vigilancia y monitoreo,  lo cual puede incluir ser objetos de malware, spyware (como en el reciente escándalo sobre Pegasus), software de reconocimiento facial y otras herramientas como el monitoreo de redes sociales. El temor a ser objeto de tales prácticas tiene un efecto paralizador en la libertad de expresión y puede resultar en autocensura. Las medidas tomadas por los gobiernos para atacar las herramientas de privacidad, como el cifrado y el anonimato, también perjudican la habilidad de los periodistas de reportar de manera segura y libre, ya que estas le permiten a la prensa eludir la censura para acceder a información y evitar la vigilancia.

Consejos para evitar/minimizar el riesgo de vigilancia

Protecciones contra la vigilancia

Media Defense resumió 10 principios de Privacy International para limitar el daño causado por los regímenes de vigilancia, incluyendo aquellos implementados por gobiernos. Estos principios ofrecen una estructura que busca defender los derechos fundamentales y que funciona junto con la legislación doméstica que podría ser suficiente para restringir la intervención digital. El reporte de ARTÍCULO 19, “Principios globales de protección de la libertad de expresión y privacidad” es una fuente que sirve como referencia.

Consejos para la seguridad digital en general

Los periodistas que se encuentran en riesgo a ser vigilados deberían seguir estas buenas prácticas y aplicar protocolos simples de seguridad de la información que los protegerán contra accesos no autorizados a sus comunicaciones privadas. 

  • Sé consciente y selectivo respecto a la información que compartes en línea. Protege tus cuentas, contraseñas e información de contacto personales, así como las de tus fuentes. Evita utilizar redes WiFi públicas no seguras. 
  • No visites sitios web desconocidos o poco seguros; sé cuidadoso con aquellos que no utilicen el protocolo seguro “https://” (busca el ícono del candado en la barra de direcciones de tu navegador). 
  • En la medida de lo posible, comunícate por medio de canales cifrados como Signal o Telegram. 
  • Utiliza contraseñas fuertes en tus dispositivos electrónicos y asegúrate de no usar la misma en más de una cuenta. Actualiza tus contraseñas con frecuencia.
  • Protege tus dispositivos y desactiva tu ubicación siempre que sea posible. 

El Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ por sus siglas en inglés) recomienda estos pasos adicionales: 

  • Actualiza tus dispositivos, aplicaciones y navegadores con regularidad. 
  • Mantente informado sobre los ataques de phishing o spoofing: mensajes creados para aparentar que provienen de una fuente confiable, que en realidad intentan engañarte para que instales malware; pueden llegarte por grupos WhatsApp, mensajes en redes sociales, correos o SMS. Evita abrir enlaces incrustados; en lugar de ello, verifica la información usando un buscador o llamando al remitente a un número público. 
  • Los equipos de TI de las redacciones deberían aumentar la seguridad de sus sitios web y protegerse contra ataques DDoS, además de implementar firewalls y garantizar capacidad extra para el servidor. 
  • Revisa qué información tienes en tu teléfono, laptop o en tus redes sociales. Respalda y elimina documentos, fotos, videos y otros materiales que contengan información personal tuya, de tu familia o de tus fuentes. 
  • Considera si debes activar biometrías, como el touch ID o reconocimiento facial, para desbloquear tu teléfono celular, ya que estos pueden ser utilizados por las fuerzas policiales para acceder sin permiso a tus datos y obtener información. 
  • Cierra sesión en tus cuentas y elimina tu historial de navegación.
  • Busca tu nombre utilizando diferentes buscadores y elimina cualquier fuente de información que no quieras que sea del dominio público. 
  • Monitorea tus cuentas y busca señales de cualquier incremento en la actividad de los troles.
  • Habla con tu familia y amigos sobre los riesgos y efectos secundarios del acoso en línea. Los agresores digitales muchas veces obtienen información sobre los periodistas por medio de las cuentas de redes sociales de sus familiares y círculo social. 
  • Utiliza una red virtual privada (VPN) si te preocupa que tu proveedor de internet esté rastreando tu actividad en línea, en especial si estás realizando una investigación delicada. Sé consciente de que tu servicio de VPN también podría registrar tu actividad de internet, así que investiga cuál es el más seguro.

Enfrentando el riesgo de acusaciones falsas y detenciones/arrestos arbitrarios  

Los periodistas pueden ser acusados de actividades ilegales con base en acusaciones falsas, lo cual podría llevar a una condena criminal. Según  señala la Guía de Seguridad para Periodistas de la OSCE, esta táctica se utiliza para acallar reportajes sobre temas de interés público, en especial cuando estos perjudican al Estado, figuras públicas o a grupos organizados muy influyentes. Algunos periodistas son encarcelados de manera ilegal debido a acusaciones arbitrarias y falsas. Muchos son detenidos, a veces, durante largos periodos sin que se les acuse formalmente o puestos en prisión preventiva. 

Consejos para minimizar o evitar los riesgos de ser acusado falsamente o arrestado

El riesgo de ser detenido incorrectamente o encarcelado debido a acusaciones inventadas es un concepto dinámico que cambia con el tiempo y con las variaciones de la naturaleza de las amenazas, vulnerabilidades y capacidades. Esto significa que el riesgo debe ser analizado periódicamente, en especial si tu ambiente de trabajo o situación de seguridad cambia. Para reducir el riesgo a niveles aceptables, la Guía de Seguridad de Reporteros Sin Fronteras recomienda que los periodistas: 

  • Reduzcan los factores que los hacen vulnerables. La vulnerabilidad puede deberse a tu ubicación o falta de acceso a un teléfono; también puede estar relacionada con la falta de redes o respuestas conjuntas. 
  • Aumenten sus capacidades de protección: fortalezas y recursos que un grupo o defensor puede acceder para conseguir un nivel razonable de seguridad. Algunos ejemplos de capacidades podrían ser estar entrenado en temas legales o de seguridad, tener un grupo que colabore como equipo, poder asegurar el acceso a un teléfono y transporte seguro, contar con una buena red de defensores, una estrategia adecuada para lidiar con el miedo, etcétera.

Además, el Manual de red de seguridad de SEEMO resalta: 

  • Si te encuentras bajo presión o estás enfrentando amenazas externas pero no puedes probarlo en público, asegúrate de correr la voz en círculos periodísticos. 
  • Guarda cualquier prueba de la presión —mensajes de texto o correos electrónicos, documentos y audio o videos— en un lugar seguro y compártelos con gente de confianza. 
  • En casos de presión directa o cualquier tipo de peligro que sea posible probar, un periodista debería informar a la prensa o asociaciones mediáticas, además de decírselo al público. 
  • Cada amenaza y ataque físico contra un periodista o familiar suyo debe ser denunciado ante la policía y publicado. 
  • La solidaridad periodística es importante en casos como este. Cada amenaza seria o ataque físico debe darse a conocer internacionalmente. 

Así mismo, CPJ ha preparado una Paquete de seguridad física y digital para los periodistas que se enfrentan a arrestos y detenciones: 

Recomendaciones de seguridad digital: 

  • Toma medidas para proteger tus dispositivos y tu información antes de cualquier posible detención o arresto. Esto reduce la posibilidad de que otros accedan a tus datos o los de tus fuentes. Ten presente qué información, incluyendo documentos y fotografías, está guardada en tus dispositivos y dónde se encuentra.
  • Elimina la información que te ponga en riesgo. Sé consciente de que las autoridades o grupos criminales con capacidades tecnológicas sofisticadas podrían recuperar el contenido eliminado. Borra tu historial de navegación con frecuencia y siempre cierra sesión en todas tus cuentas. 
  • Limita el acceso que la gente tiene a tu contenido en redes sociales. Revisa el contenido en tus cuentas, en especial tu correo y redes sociales. Conoce qué información podría ponerte a ti y a otros en riesgo. 

Recomendaciones de seguridad física: 

  • Investiga y comprende cuáles son tus derechos legales como periodista en la región o país en los que estás reportando. Intenta encontrar: por qué te podrían arrestar y por qué no; detalles sobre arrestos anteriores a periodistas y cómo fueron tratados; cuáles son las unidades del gobierno o del orden público que realizarían tu arresto; dónde es posible que te detengan y qué tan posible te sería acceder a abogados. 

Para más información, por favor revisa estos modelos de Evaluación de riesgos de CPJ, divididos por lenguajes. 

Imagen: Shutterstock

Si te detienen/arrestan: 

  • Antes de arrestarte, la policía debería avisarte que estás siendo detenido y decirte por qué razón. Presta atención al lugar, hora y circunstancias que llevan a tu arresto. 
  • Es recomendable no fotografiar o filmar el arresto —podría provocar a la policía y hacer que dañen o confisquen tu equipo o que te dañen físicamente—. 
  • Documenta toda la información posible sobre los policías involucrados, incluyendo sus nombres, número de placa, departamentos y rasgos particulares que los identifiquen. 
  • Pon atención a la gente que está alrededor y que podrían ser testigos de tu arresto. 
  • Si eres atacado por un policía, intenta llevar un registro de tus heridas, el tratamiento médico que recibes y cualquier visita al hospital. Procura anotar los nombres y descriptores visuales de los responsables. 

Para más información, consulta esta Evaluación de seguridad previa a la asignación de CPJ y este artículo de GIJN sobre cómo lidiar con una redada gubernamental en tu casa (enfocada en Rusia). 

Noticias falsas y propaganda

Los significados de los términos “propaganda”, “desinformación” y “noticias falsas” (o fake news) a menudo coinciden entre sí. Se utilizan para referirse a las diferentes maneras en las que compartir información resulta dañino, intencionalmente o no, a menudo relacionadas con la promoción de un punto de vista o una causa moral o política en particular. 

El Consejo de Europa reconoce tres usos diferentes de la información que entran dentro de esta categoría: 

  • Información incorrecta: información falsa o inexacta que se crea o distribuye por error.
  • Desinformación: información falsa que se crea y distribuye adrede para influenciar a la opinión pública o esconder la verdad. 
  • Información malintencionada: información real compartida con la intención de causar daño. 

El Parlamento Europeo también identifica elementos en común con las noticias falsas y la propaganda: 

  • Naturaleza manipulativa: contenido diseñado para ser falso, manipulativo o engañoso (desinformación) o contenido que utiliza técnicas de persuasión que no son éticas (propaganda). 
  • Intención: contenido que tiene la intención de generar inseguridad, romper la cohesión o incitar hostilidad, así como perturbar el proceso democrático. 
  • Interés público: el contenido es sobre un tema de interés público. 
  • Divulgación: el contenido a menudo utiliza técnicas automáticas de difusión para amplificar el efecto de la comunicación. 

Desinformación y propaganda en las redes sociales

Aunque lo que llamamos fake news no es un fenómeno nuevo, el término ha adquirido un significado nuevo debido al uso generalizado de sofisticadas tecnologías de la información y comunicación, como las redes sociales. Compartir textos, imágenes, videos o enlaces en línea, por ejemplo, permite que la información se vuelva viral en horas —y también crea problemas de seguridad que deben ser considerados—. Sin embargo, la importancia de las redes sociales y el contenido creado por los periodistas ciudadanos para los reportajes sobre protestas crece cada día.

Consejos para evitar/minimizar el riesgo de la información incorrecta y la desinformación

Para combatir la información incorrecta, PEN America recomienda lo siguiente: 

  • No asumas que el contenido es legítimo; verifica el contenido que proviene de las redes sociales. Para saber más sobre cómo hacerlo, consulta la guía avanzada de GIJN o la guía de bolsillo para verificar videos de First Draft. 
  • Asegúrate de confirmar cualquier información que venga de cuentas digitales y correos electrónicos relacionados con una protesta. 
  • Ten cuidado con los sitios de noticias falsos que a menudo están diseñados para imitar fuentes noticiosas legítimas, en particular en lo que concierne a noticias locales. Por ejemplo, consulta PolitiFact de Poynter, el centro de seguimiento de NewsGuard o Factcheck.org.

Además, la UNESCO sugiere la siguiente lista: 

  • Determina la experiencia del autor/periodista: ¿quién escribió la nota? ¿Qué información está disponible sobre el periodista, incluyendo su experiencia y otras historias en las que ha trabajado?
  • Identifica el tipo de trabajo: Busca etiquetas que lo distingan como un artículo de opinión, análisis o publicidad (o contenido patrocinado/“nativo”), diferenciándolo de los artículos de noticias.
  • Pon atención a las citas y referencias: en los artículos investigativos o de fondo, toma en cuenta el acceso que se tuvo a las fuentes detrás de los hechos o afirmaciones.
  • Determina la situación local o de la comunidad. 
  • Identifica voces diversas: ¿qué esfuerzos realizó la redacción y qué compromiso demostraron para incluir perspectivas diversas?

Sátira

La sátira está protegida implícitamente por las disposiciones de libertad de expresión internacionales. La Corte de los Derechos Humanos Europea —en el caso Vereinigung Bildender Künstler v. Austria de 2007— definió la sátira como “[…] una forma artística de expresión y comentario social y, por sus características intrínsecas de exageración y distorsión de la realidad, naturalmente busca provocar y agitar. Por lo tanto, cualquier interferencia con el derecho de un artista de tal expresión debe ser examinado con particular cuidado”.

Sin embargo, la sátira a menudo es atacada por vías legales, en especial acusándola de difamación o infracción del derecho de autor. La principal diferencia entre la sátira y la difamación reside en que la sátira no pretende ser creída por el público. La sátira es mordaz, crítica y diseñada para atacar. 

Consejos para evitar/minimizar los riesgos legales al utilizar la sátira

El comité de reporteros para la libertad de la prensa sugiere los siguientes consejos para evitar ser demandado por difamación en una sátira.

  • Utiliza un tono irreverente para señalar que tu historia no son noticias serias. 
  • Considera el contexto de la publicación en la que se va a publicar tu historia, incluyendo si el medio tiene experiencia publicando sátira o parodia. 
  • Considera el tipo de publicación o emisora —¿es una revista impresa, un periódico, un blog, televisión o un noticiero o programa de variedad en la radio?—, si es una sección designada a la crítica, dedicada a la opinión o una página de noticias, una página o programa satírico. Considera la ubicación geográfica y la audiencia de la pieza. 
  • Utiliza un título poco ortodoxo para alertar a los lectores desde el principio de que la historia no son noticias normales.
  • Los objetos increíbles o extravagantes, los expertos y grupos con nombres ridículos o acrónimos absurdos y las citas inverosímiles, ilógicas o exageradas pueden ayudar a señalar que la historia no está relatando hechos reales.
  • En lugar de utilizar los nombres de personas reales, considera utilizar nombres ficticios que se acerquen o recuerden a gente real. 
  • En la historia, considera mencionar el incidente real que estás parodiando. Publicar la parodia al poco tiempo del hecho verdadero, mientras el público sigue teniéndolo presente, ayuda a indicar que la historia es un comentario del evento real. 
  • Puede ayudar utilizar un aviso legal, pero no es seguro que evite que se te encuentre culpable, en especial si está en letra pequeña al final de una historia satírica que es, por lo demás, realista.

Conflictos con los derechos de autor

El derecho de autor es un tipo de ley de propiedad intelectual que, de acuerdo con la Oficina de Copyright de Estados Unidos, protege “los trabajos originales de autoría incluyendo proyectos literarios, dramáticos, musicales y artísticos como la poesía, novelas, películas, canciones, software computacional y arquitectura”. El copyright no protege los hechos, ideas, sistemas o métodos de operación, aunque puede proteger la manera en la que estas se expresan. 

El “uso justo” o “uso legítimo” (fair use en inglés) es un término que se refiere a la posibilidad de utilizar contenido protegido por el derecho de autor sin obtener autorización ni pagar una compensación en ciertos casos, en especial cuando las ventajas culturales y sociales son mayores que el coste. Por lo general, se aplica incluso en situaciones en las que la ley no ofrece autorización explícita para ese uso específico. Como la mayoría de los derechos relacionados con la libre expresión, la gente lo utiliza sin tener que dar ninguna notificación o registro formal.

Consejos para evitar/minimizar el riesgo de infracción del derecho de autor

La guía del periodista para las leyes del derecho de autor y el contenido testimonial sugiere las siguientes claves para minimizar los riesgos relacionados con el copyright: 

  • Verifica quién es el creador del contenido. El titular del derecho de autor es la persona que apretó el botón para publicar.
  • Pide permiso para utilizar el contenido con un lenguaje claro y sencillo y explica cómo y cuándo se usaría.
  • Lee más sobre la legislación local relacionada con el derecho de autor. La interpretación de “uso legítimo” cambia de un país a otro.
  • No uses ningún contenido ni imagen sin atribuirlo o dar crédito. Toma en cuenta las consideraciones éticas y los conflictos legales de privacidad relacionados con publicar el nombre de un individuo sin su consentimiento. 
  • Confirma siempre la veracidad de la fuente y la información.
  • No publiques documentos o imágenes al por mayor que tienen derechos de autor o pertenecen a otros. El material encontrado en internet no es gratuito ni está desprotegido por el derecho de autor, a menos de que sea muy antiguo o cuente con una licencia de Creative Commons. Si crees que tienes una buena justificación para utilizar el material como comentario, crítica, sátira u otro “uso legítimo”, consulta cuáles son las prácticas recomendadas o a un abogado profesional. No te bases en otros ejemplos dudosos de “uso legítimo” ni en lo que “todos hacen”.

Clausura de medios de comunicación

El cierre de los medios de comunicación es una tendencia global. Los regímenes autoritarios adoptan legislaciones cada vez más regresivas, las cuales debilitan la libertad de la prensa en el mundo. Los casos de clausura de medios de comunicación han aumentado de manera significativa.

Consejos para minimizar/evitar el riesgo de clausura

  • Sigue los lineamientos de seguridad digital para minimizar el riesgo de ser vigilado por el Estado. 
  • Investiga cuál es la legislación local que trata con la censura gubernamental. 
  • Esconde el contenido delicado. Comparte tu información con otros medios que corran menos riesgos de ser censurados.
  • De ser posible, trabaja desde el extranjero si te encuentras amenazado por un contexto mediático opresivo. 

Aviso legal: La información aquí documentada no es asesoramiento jurídico y no debe considerarse como tal. Este documento se proporciona con el único propósito de ofrecer consejos.

Recursos adicionales

Ayuda de emergencia para periodistas

Guía de GIJN: recursos para mujeres periodistas

Mis herramientas favoritas: Lisseth Boon, diseño y visualización de datos

Lee lo último de GIJN en español

Los editores de GIJN para esta guía son Nikolia Apostolou y Reed Richardson. El ilustrador de la imagen en la parte superior es el caricaturista político de Malasia, Zunar (Zulkiflee Anwar Ulhaque).


Media Defence logoMedia Defence es la única organización internacional de derechos humanos enfocada en la defensa de los periodistas, ciudadanos periodistas y los medios independientes que se ven amenazados por informar alrededor del mundo. Hasta la fecha, Media Defense ha auxiliado en más de 900 casos, ayudando a cientos de periodistas de más de 110 países. Su trabajo ha contribuido a prevenir más de 290 años de prisión para trabajadores mediáticos, evitado más de $646 millones de dólares en daños y capacitado a más de 90 abogados.

Se invita a que los periodistas investigativos que necesiten su ayuda soliciten ser referidos contactando a GIJN por medio del Help Desk.

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